La recolección del Judión de La Granja se realiza de manera manual y, luego hay que pelar las vainas una a una y separarlas.
La recolección del Judión de La Granja se realiza de manera manual y, luego hay que pelar las vainas una a una y separarlas. / E.A.
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La recolección del Judión de La Granja, con marca de garantía desde el año 2015, arrancó estas últimas semanas, a pesar de que este año su cosecha se está retrasando por las condiciones metereológicas. Suele sembrarse la primera quincena de mayo y empezar a recogerse a finales de agosto año, pero las lluvias lo han impedido.

“Este año ha estado lloviendo hasta junio, por lo que en vez de plantar en mayo, hay productores que lo han hecho incluso la primera quincena de junio”, lamenta Guzmán Gilsanz, técnico de la marca de garantía Judión de La Granja, que estos días está yendo por los pueblos de siembra y hablando con sus productores para conocer de primera mano la cantidad y calidad de esta campaña.

Por estas circunstancias la recolección ha empezado tarde y se llevará a cabo hasta la primera helada del otoño, que esperan que suceda a finales de octubre o principios de noviembre. “si fuera así”, reconoce Gilasanz, “sería un buen año”. “Los recolectores estarán muy pendientes de ello”, asegura.

Municipios de siembra

Son doce los municipios que se encuentran dentro de la delimitación geográfica donde puede plantarse el Judión de La Granja, ya que ha de cumplir con ciertas características en la metereología de la zona. Así, La Granja, Armuña, Aguilafuente, Tizneros, Mozoncillo, Hontanares, Caballar, Pinarnegrillo, Cabañas de Polendos, Miguelañez, Navalmanzano, Cerezo de Abajo, Fuentemilanos y Bernuy de Porreros son los municipios que pueden acoger plantaciones de este Judión. Y es que, se necesita que en el lugar haya cambio de temperatura entre el día y la noche. Que haga calor durante el día pero que por la noche haga fresco. Por ejemplo, según explica el técnico, “en Almería o Córdoba no podrían darse”, y concreta que, además, necesitan mucha agua”.

El protocolo para su distribución y plantación es estricto. En el mes de abril se prepara, se ponen en contacto con los agricultores para saber sus necesidades de simiente y se distribuye a los nuevos productores y a los que lo hacen cada año, ya que muchos de ellos lo necesitan para ampliar, cambiar de simiente o para su replantación, en caso necesario.
“Por ejemplo, este año, algunos que lo plantaron en el mes de mayo, tras las lluvias caídas, se les pudrió la semilla y tuvieron que volver a plantar”, explica Gilsanz.

Además, “cada año o dos años, se suele cambiar la simiente para rotar y así mejorar la producción”, detalla el técnico, quien cuenta que en 2018 han entrado cuatro nuevos productores, además de los 22 que ya se encontraban dentro de la marca de garantía.
No existe límite de producción, sin embargo, es un producto hortícola a pequeña escala y se da en superficies pequeñas, de unas cinco hectáreas. “Son pequeños huertos muy parcelados y concentrados”.

Cantidades

Este año han sido 200 kilogramos los que se distribuyeron. Una cifra similar al año anterior, donde se recogieron 10.100 kilos de judiones de los que unos 5.000 lograron la certificación oficial de Judión de La Granja, aunque este año, desde la marca de garantía creen que no se llegará a dicha cifra precisamente por las condiciones climatológicas de la pasada primavera.

Dentro de las cantidades que se reparten “cada uno planta lo que quiere”, detalla Gilsanz, “algunos plantan 10 kilos, otros cinco y guardan otros cinco por si tienen que replantar… No hay ninguna obligación al respecto”.

“No podemos competir en cantidad con otros países productores, por lo que nuestro fuerte es la calidad, donde no tenemos competencia”, declara el técnico, quien habla de que los mayores competidores son los mercados de Polonia y Sudamérica.

“Es ilegal que lo vendan diciendo que es Judión de La Granja”, denuncia Gilsanz, quien asegura que desde la marca de garantía “nos ponemos en contacto con las envasadoras y se lo explicamos pero no somos policías y el mayor problema que tenemos es ese, el del judión foráneo”.

“Animamos a los inspectores de Sanidad y Consumo a que tomen medidas”, desvela Gilsanz, que continua diciendo que “nos avisan de todas partes de España con estas irregularidades y nosotros les escribimos para avisarles que contamos con la marca de garantía y que es ilegal y así hemos logrado acortar mucho esta práctica irregular”.

Pero también reconocen que no les denuncian porque “sería denunciar a demasiada gente y nuestra prioridad es concienciar, como sucedió con el cochinillo”.

Calidad vs cantidad

La principal diferencia de, por ejemplo, un judión de Polonia con uno de La Granja es, básicamente su tiempo de cocción y su textura. “El polaco tiene una cocción mucho más lenta porque tiene mucho más hollejo y su piel es mucho más dura. Es bonito a la vista pero es casi todo piel”. Por otro lado, continua narrando “cuando lo comes, la piel es muy áspera y tiene poca mantecosidad”.

En realidad, “pertenecen a la misma familia pero a diferente subespecie”, desvela Gilsan y lo ejemplariza con “los tomates y los tomates cherry. Es algo similar”.

Para eliminar a estos competidores desleales “lo que intentamos es concienciar al público, a los restauradores y a los puntos de venta porque si no van a terminar con los pequeños, con el cultivo tradicional del Judión”, lamenta el técnico de la marca de garantía, quien dice “como no podemos competir con mayoristas lo hacemos con la calidad. Queremos que lo busquen como marca de garantía, como un producto gourmet”.

“Es un engaño claro y manifiesto porque se trata de un producto gourmet con el que es imposible competir en calidad”, asegura el técnico.

“Es que están prostituyendo el producto, su buen nombre y está haciendo daño a la imagen de un producto significativo de la provincia de Segovia”, asegura Guzmán Gilsanz.

“La verdad es que cuesta mucho producirlo porque se hace de manera manual. No es como las patatas. Los judiones hay que cogerlos uno a uno, pelarlos, separarlos… Y son pequeñas producciones que no pueden darse en otros lugares”.

El ciclo de vida del Judión de La Granja, por otro lado, es muy corto y está adaptado a la falda de la sierra. El crecimiento y su floración es muy rápido porque está acostumbrado a esta metereología”, detalla Gilsanz.

FuenteLorena Sanz
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