fotonoticia_20171122172700_1920
Publicidad

El pasado viernes se reunió la Mesa de Hortalizas de la Lonja de Segovia, con más de 20 asistentes. En el encuento se puso de manifiesto la relevancia de la actividad hortícola, pues lo que era una zona desfavorecida y con pocos recursos económicos, dedicada al aprovechamiento de los pinares, supo descubrir su potencial hortícola y ha conseguido liderar la producción agrícola, dando valor añadido a esas tierras arenosas que eran los pinares, con escaso potencial para los cultivos clásicos de la provincia como los cereales.

El Carracillo comprende los términos municipales de Sanchonuño, Gomezserracín, Chatún, Pinarejos, San Martín y Mudrián, Samboal, Narros de Cuéllar, Fresneda de Cuéllar, Chañe, Campo de Cuéllar, Remondo y Arroyo de Cuéllar, que aglutinan el 85% de la producción hortícola de Segovia, y el 40% de toda la región.

Segovia es, con Valladolid, la principal provincial en el cultivo de hortalizas. En la provincia segoviana se siembran 5.700 hectáreas hortícolas, incluyendo en ellas la patata, lo que representa el 19% de la región. De estas, 3.000 hectáreas se encuentran en la zona del Carracillo. Segovia está a la cabeza regional y nacional en el cultivo de zanahoria y puerro, con una producción de 75.600 y 37.700 toneladas respectivamente.

José Nieto, agricultor y transformador, destaca que la horticultura es el sustento de la zona y que «no tenemos otra cosa». Como cultivos, señala que en estos momentos despuntan el puerro, la zanahoria y la remolacha de mesa, y que están disminuyendo otros como la lechuga, que antes ocupaba mayor extensión de cultivo.

Además apuntaron que El Carracillo no sólo destaca por sus cultivos, sino también por fijación de población y en proliferación de empresas. Un estudio de la Consejería de Agricultura y Ganadería señala que la ratio de habitantes por kilómetro cuadrado supera los 17, mientras que la media en otras zonas se encuentra en los 7,4.