Carlos Fraile
Carlos Fraile, candidato socialista a la Alcaldía de Cuéllar
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El cuellarano Carlos Fraile lleva cuatro años liderando la oposición socialista en el Ayuntamiento de Cuéllar y se presenta por segunda vez como candidato a la Alcaldía de Cuéllar. Su equipo y él buscan un cambio para Cuéllar, el desbloqueo de temas enquistados en la villa y devolver “el espíritu activo” a la localidad, que según ellos “se ha perdido”. La carrera está siendo ardua y esperan aumentar el número de concejales, actualmente cuatro, para poder gobernar en el municipio y llevar a cabo las 77 propuestas del programa que ya están difundiendo por los domicilios locales y las pedanías. Fraile quiere “un futuro prometedor” para Cuéllar y así lo cuenta

— ¿Cómo definirías tu candidatura?¿Cuál es el diferencial del PSOE?
— Somos un equipo. Esto no es un proyecto individual, esto es cuestión de equipo y así es como salen las cosas adelante. Hay más presencia de independientes y creo que cuando los partidos se abren a la ciudadanía, las candidaturas ganan. Hemos intentado tocar todos los perfiles del ámbito social y económico de Cuéllar y el valor añadido es ese, que somos cuestión de equipo y si llegamos al gobierno se planteará todo como una cuestión transversal, que es como funcionan las cosas. No hay concejalías cerradas y herméticas, esto es cosa de todos y el trabajo así sale mejor.

— Si la transversalidad va a ser importante, ¿plantearíais que Cultura y Turismo fueran concejalías unidas?
— Creo que la lógica dice que sí, otra cosa es que parece que no habrá mayorías y hay que ver cómo se conforma el equipo de Gobierno. Pero desde luego, las áreas deben ir de la mano, y si no van, obviamente tendrán que estar perfectamente coordinadas. Lo mismo ha de pasar con Urbanismo y Patrimonio. Queremos estructuras las concejalías con coordinación y optimizar los recursos del Ayuntamiento.

— En cuanto a “temas enquistados”, ¿qué hacer con las 24 viviendas de Niñas Huérfanas?
— Desbloquear. Lo primero, arreglar desperfectos visibles, mas comprobar cubierta, humedades… Hay que ponerlo en valor porque es un bien que tiene el Ayuntamiento parado, sin aprovechamiento. Además, hace falta vivienda para gente joven, una vivienda pública, con precios atractivos para los vecinos. Se le suma que son 24 viviendas que están en el casco histórico de la villa, deshabitado, y con 24 familias viviendo ahí se puede dar mucho impulso a esa zona.

— Lleváis en el programa dar facilidades para repoblar el casco histórico.
— Sí, porque lo que no puede ser es que el pueblo esté creciendo por norte y sur, y el centro está deshabitado. Hay que plantear dos cuestiones: para la vivienda nueva, bonificaciones en el Impuesto de Construcciones, que la gente tenga un atractivo para hacerse o rehabilitar una casa en el casco histórico; y después, la Oficina Técnica ha de dar facilidades a los ciudadanos, no puede ponerles más trabas. Hay que entender las singularidades de Cuéllar y a la hora de dar una licencia, entenderlo. Debemos conocer que para la prestación de servicios, cuánto más extenso es el núcleo de población, más cuesta, y en resumen, el pueblo está creciendo de una manera no sostenible.

— Otro tema que todos los partidos tocáis: la creación de suelo industrial. ¿Cuál es vuestra propuesta sabiendo que no hay terreno municipal?
— El tema está tan parado como hace 12 o 15 años, porque hemos hablado con algunos propietarios. Planteamos el desarrollo de manera preferente en la carretera de Cantalejo. En La Serna se podría hacer otro micropolígono, pero hace falta un desarrollo a futuro, no a corto plazo. Nuestra propuesta es desarrollar desde Contodo a Prado Vega, o desde Prado Vega hacia Contodo, pero no hacer un parche. No es fácil, necesitamos apoyo de todas las administraciones, pero esto es un compromiso y casi una obsesión personal. Hay que hacerlo sí o sí, por los que estamos y los que vienen; toda la gente joven que se forma tiene que tener donde volver y no hipotecarlos a marcharse.

— Entonces, ¿el equipo es consciente de que hay gente joven que querría trabajar aquí ?
— Somos conscientes, el primero yo, cinco años viviendo en Madrid y llevo aquí siete. Somos conscientes de que no hace falta tener grandes titulaciones para que muchos se vean hipotecados a marcharse. Ese talento de la sociedad por formarse lo estamos regalando a grandes ciudades. Somos perfectamente conscientes y entronca con la despoblación, por eso es muy necesario el trabajo y los servicios públicos: buen servicio de internet, televisión, oferta de ocio, de restauración… hacer un pueblo lo suficientemente atractivo como para que la gente se quiera quedar aquí.

— Ligado al tema cultural: el tema del auditorio. ¿Abogáis por una construcción nueva o por recuperar otras, como planteaba Centrados con el Cine Ideal?
— Nosotros creemos que hace falta una infraestructura digna que no hay ahora mismo, y no es una opinión del PSOE, es del pueblo. Tiene que tener consenso en ubicación, diseño, y buscar la financiación entre todos.
La propuesta del cine parece que es “para que pase el público ya, mañana”. Creo que es arriesgada económica y legalmente como compra a un particular, y luego porque estás hipotecando en tiempo y dinero. Ese tejado es de uralita, con superficie muy considerable con el coste de desmontaje. Se ve que hay humedades, la accesibilidad no existe, sistemas contra incendios y la dotación de medios técnicos… Nosotros también lo contemplamos por lo que también representa el cine para la gente, pero es algo a sopesar en profundidad por todo esto, cómo se articula la compra y la grandísima reforma que habría que hacer.

— Otra cuestión de urbanismo contemplada en los presupuestos es la adquisición del convento de Trinitarios. ¿Es una prioridad para Cuéllar?
— No veo prioritario que lo adquiera el Ayuntamiento, ni la forma propuesta de 45.000 euros y hasta250.000 euros en parcelas en Las Canteras; es una operación urbanística muy seria que debe nacer en consenso. Habrá que rehabilitar lo que ya es nuestro, desde Niñas Huérfanas, San Francisco, Casas de los Maestros. Y como Ayuntamiento, exigir a la propiedad que mantenga eso en las debidas condiciones.

— Está en vuestro programa recuperar la piscina como servicio municipal. ¿Lo veis viable cuando el equipo de Gobierno ha reiterado que no es rentable de esta manera?
— Es que los servicios públicos son deficitarios, lo que hace falta es hacerlos sostenibles. La Escuela de Música es tremendamente deficitaria y nadie contempla la posibilidad de quitarla. Lo que no puede ser es que para trabajar haya que irse fuera y para bañarse, también. La piscina bien gestionada es un servicio a dar a los vecinos. Buscando eficiencia y optimización económica, tiene que ser de gestión municipal. Hay que quitarse caretas ideológicas y buscar lo más responsable y ventajoso para el pueblo, como plasmamos en el programa con el servicio de aguas. Pero la perspectiva con el tema de las piscinas, que eran envidiables hace años, es que deben estar bien atendidas, también la climatizada, que presta servicio a muchos usuarios y deportistas. La gente paga impuestos para algo.

— Con el nivel de deportistas que hay en la villa, aficionados y profesionales, ¿qué más se puede hacer?
— Desde el punto de vista más amateur, creo que Cuéllar será el único pueblo que cierre las instalaciones en fin de semana. Tener unas canchas de tenis y pádel en condiciones, un frontón cubierto con buena pista, un espacio para deportes alternativos como crossfit y parkour, deben tener cabida.
Tenemos clubes muy potentes y hay que llegar a un consenso para una inversión muy potente como la que sería las pistas de atletismo, por ejemplo, y también en su mantenimiento. Los deportistas deben tener unas instalaciones dignas.

— Planteáis vuestro programa desde la participación, con colectivos, asociaciones…
— Es que es lo que hay que hacer. Lo que no vamos a hacer es estar encerrados en nosotros mismos. Hay que estar abiertos a las propuestas, las sugerencias y las críticas. Hay que aunar esfuerzos y construir un pueblo mejor. Por ejemplo, en el comercio, hay que apoyarlo y respaldarlo y son ellos los que nos tienen que decir sus necesidades, así como los jóvenes, para que haya un proyecto de ocio.

— Las fiestas son pregunta obligada .¿Las replantearíais?
— Hay que hacer una reestructuración profunda; seguramente no sea fácil y habrá opiniones para todos los gustos. La base es el encierro y habrá que potenciarlo y organizarlo entre todos, pero luego tiene que haber una oferta de ocio lo suficientemente atractiva: música, baile, calle, las peñas, sus charangas… Estamos abiertos a todas esas propuestas y plantear la tarde y la noche, con un concierto más puntero, los horarios de orquestas. Pero no es opinión mía, tiene que haber una comisión de fiestas abiertas donde escuchar a la gente joven y también tengan que poner su granito de arena.

— A nivel político y de elecciones. Hay cinco candidaturas y vista la tónica nacional, ¿estáis abiertos a pactos?
— La mayoría absoluta en Cuéllar ha estado estos cuatro años por 17 votos. Todo hace pensar que no se dará de nuevo; vamos a hablar con todo el mundo, no vale ir por la calle de en medio. Habrá que ver cómo se articulan los pactos. El pluralismo político es bueno pero la fragmentación tiene sus riesgos. El equipo de Gobierno tiene que tener solidez y respaldo, ser fuerte para sacar adelante presupuestos y las cuestiones a votar. Creo que en Cuéllar habrá un cambio y el PSOE lo liderará; hablaremos con todo el mundo para formar equipo y después, también.
Creo que hemos hecho una oposición constructiva, y si echamos un vistazo a los acuerdos de pleno, habremos votado en más de un 80% a favor del equipo actual. Hay que ser responsables para que el pueblo vaya hacia adelante.

— Esa ilusión que habéis comentado en ocasiones que Cuéllar ha perdido… ¿volverá si gobierna el PSOE?
— Yo creo que sí, porque la gente de Cuéllar tenemos esa ilusión, sabemos dónde hemos estado y solo hace falta un Ayuntamiento que haga de motor y que no ponga palos en las ruedas como ha hecho. Tiene que fomentar y dar facilidades para que las iniciativas salgan. La gente de Cuéllar tiene gran espíritu y solo falta esa parte, un Ayuntamiento centrado más en las personas.