El santo del pueblo

El santo que mayor devoción ha despertado en el pueblo, San Antonio de Padua, fue ayer venerado en múltiples pueblos de la provincia. Entre ellos, Navas de San Antonio, desde donde no pocos partieron andando hasta la ermita dedicada al santo, tal vez recordando, por el sofocante calor, unos viejos versos: “San Antonio del Cerro / grande es tu fiesta / pero cuesta trabajo / subir la cuesta”.

Con la ermita abarrotada, el obispo de Segovia, Ángel Rubio, ofició una eucaristía en la que habló del santo portugués, fallecido en Padua en el siglo XIII tras haber alcanzado gran popularidad por sus milagros. En su sermón, el obispo de Segovia puso a San Antonio como ejemplo de búsqueda de Dios, pidiendo a los fieles que la devoción que tienen al santo los lleve a acercarse a Jesucristo.

Después de la misa tuvo lugar una procesión por las inmediaciones de esta espectacular ermita de granito, levantada en el siglo XVIII. Como es costumbre, abrían la procesión numerosos estandartes y pendones, seguidos de una carroza con la imagen del santo, a la que subieron numerosos niños, en la creencia de que el santo los bendice. Un grupo de dulzaineros de Zarzuela del Monte amenizó el recorrido. Mientras esto ocurría en la explanada, en el interior del templo algunas personas tiraban (13 veces) de la cuerda de la campana, pidiendo a San Antonio novio/a. Otros pasaban una mano, haciendo círculos, por la llamada “piedra de los deseos”, al tiempo que rezaban padrenuestros.

Acabada la procesión, se procedió a subastar estandartes, pendones y cordones de la carroza, para que las personas que más dinero ofrecieran los introdujeran en la ermita. Finalmente, se subastó subir la imagen de San Antonio desde la carroza a su altar. Por último, los dos mayordomos de 2009, Antonio García Moreno y Simón San Juan García, ofrecieron un refresco en el local anejo a la ermita y sus cercanías.

La romería de ayer se repetirá hoy, casi de forma idéntica, puesto que en la ermita de San Antonio del Cerro siempre hay fiesta tanto el 13 de junio (San Antonio), como el domingo siguiente (la Octava).

FuenteGUILLERMO HERRERO 
Compartir