El retablo, arriba

El retablo barroco permanecerá en el altar mayor de la iglesia de Santiago

Definitivamente, el retablo barroco de la iglesia de Santiago de Turégano permanecerá en el altar mayor de dicho templo. No obstante, será adelantado, levemente, para permitir el paso de personas por detrás de él, de forma que se pueda contemplar el conjunto escultórico románico descubierto a finales de los años 80.

El delegado diocesano de Patrimonio, Miguel Ángel Barbado, confirmó ayer el acuerdo entre todas las partes implicadas, insistiendo en que “no ha habido vencedores ni vencidos”. “El proyecto que se presentado al principio no nos parecía lógico, el último de ‘María Suárez’ [empresa adjudicataria] nos parece muy bien y lo apoyamos”, señaló Barbado, a modo de justificación por el cambio de postura de la Diócesis. De acuerdo a sus explicaciones, el mantenimiento del retablo en el altar mayor apenas disminuirá el espacio para las celebraciones litúrgicas.

“Por lo que nos han explicado, el traslado del retablo únicamente hará perder un banco en la iglesia”, reveló el alcalde de Turégano, Juan Montes (PP), tras dar la “bienvenida” al acuerdo, que los vecinos “estaban deseando”.

La proximidad de la Semana Santa ha aconsejado que el inicio de las obras — a realizar por la empresa ‘María Suárez’— se retrase hasta después de la Pascua. Este hecho supondrá el traslado de las celebraciones religiosas a otros espacios. Mientras duren las obras, las eucaristías tendrán lugar en la casa parroquial, en días laborables, y en el Castillo o el centro cultural, en domingos y festivos.

historia Como se recordará, a finales de los años 80, durante unas labores de limpieza en la iglesia de Santiago, se descubrió una joya escultórica en el ábside, detrás del retablo barroco. Se trataba de un conjunto de época románica (posiblemente de finales del siglo XII o comienzos del XIII) que pronto atrajo la atención de los especialistas, que lo calificaron como “sorprendente y único”. El Ayuntamiento de Turégano se puso entonces como objetivo el descubrimiento íntegro del conjunto escultórico. Finalmente, a principios de octubre de 2008, la Dirección General de Patrimonio Cultural adjudicó el proyecto a la empresa ‘María Suárez’, por importe de 368.360 euros.

Sin embargo, el camino hacia la recuperación del conjunto románico se volvió a torcer por la ubicación del retablo barroco, ya que mientras que los redactores del proyecto pretendían que el retablo continuara en el altar mayor, la opinión de la Diócesis era otra, queriendo reubicar la pieza en la parte trasera de la iglesia, en un lateral. La polémica, de varios meses de duración, se ha cerrado con el acuerdo entre la Junta y el Obispado.

FuenteGuillermo Herrero 
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