El puerto de Malangosto une Madrid y Segovia en una romería multitudinaria

Cerca de 5oo personas, procedentes de las dos vertientes de la Sierra de Guadarrama, acudieron a la romería, que cumplía 41 ediciones.

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Cuando Juan Ruiz, Arcipreste de Hita, escribió el ‘Libro de Buen Amor’ en el siglo XIV, la Sierra de Guadarrama era una enorme muralla que separaba Madrid y Segovia. Ahora, más que separar, lo que hace la Sierra de Guadarrama es unir a madrileños y segovianos. Y cada primer domingo de agosto, serranos de las dos vertientes suben a la romería del puerto de Malangosto, al paraje descrito en el ‘Libro de Buen Amor’ donde ‘la Chata’ paró al Arcipreste de Hita. La romería de Malangosto es, pues, un acto de hermanamiento, en la que no falta ni el “alimento espiritual” del que ayer habló el sacerdote José María López en su homilía ni la posterior comida (arroz campero), elaborada por el cocinero Pedro Carabias.

La romería de ayer —la número 41 según sus organizadores— presentó al menos tres novedades reseñables. La primera, ya advertida días atrás por la ‘Cofradía del Libro de Buen Amor y Amigos del Malangosto’, fue verificar el pésimo estado del principal camino de acceso al puerto de Malangosto por la vertiente segoviana. Juan Matey, miembro de la cofradía, achacó la situación a las tormentas del pasado invierno, que dejaron el terreno “muy descarnado”, pero no eximió de culpa al Servicio Territorial de Medio Ambiente de Segovia, “que ni nos ha querido escuchar ni ha arreglado el camino”.

La segunda novedad fue la adhesión de los romeros al proyecto común Segovia 2016. En ese sentido, una vez acababa la eucaristía, los presentes —en torno a medio millar— ascendieron un poco más, serpenteando, hasta la cota 2016 metros, donde el alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes (PSOE), y Juan Antonio Tapia, en representación de los organizadores, descubrieron una placa.

Por último, aunque la comida no pudo prepararse en el ‘Chozo de la Chata’ —el Servicio Territorial de Medio Ambiente de Segovia no concedió licencia, según denunciaron los organizadores—, fue subida allí “desde un lugar de la Comunidad de Madrid”, de acuerdo con la versión oficial.

Con una temperatura más baja que en anteriores ediciones, la romería transcurrió sin incidentes, siendo nombrados ‘Chata’ y Arcipreste de Hita dos diplomáticos, Cristina Barrios —embajadora en misión especial para el cambio climático— y Santiago de Mora, marqués de Tamarón.