El colegio suspendió ayer las clases por el derrumbe del techo de un aula

Educación, Ayuntamiento y responsables del colegio Arcipreste de Hita acordaron ayer acometer las obras de mejora este fin de semana y decidir mañana si se reabre el lunes

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El derrumbe de parte del techo de un aula de la segunda planta del colegio Arcipreste de Hita de El Espinar obligó ayer a suspender las clases, “por ser incompatible con la realización de los trabajos de mejora”, que comenzaron a ejecutarse a cabo el jueves por la noche. También se han querido evitar posibles riesgos para los cerca de 400 alumnos que estudian en este centro inaugurado el curso pasado.

El desprendimiento se produjo el pasado fin de semana. Según explicó ayer el alcalde de El Espinar, Francisco Jorge, el colegio registró el derrumbe de parte de cuatro bovedillas de la sala de apoyo del piso superior, que al caer sobre las placas de escayola del falso techo las tiró al suelo. Afortunadamente, se produjo en un día en que el colegio estaba vacío y el aula también. La tarde del lunes 23 se hizo un primer chequeo para evaluar el alcance del incidente, y se subrayó que no había riesgo para el alumnado.

El miércoles se acordó efectuar una inspección completa de todas las caras inferiores de los forjados del colegio, con el objetivo de obtener una garantía total de que no pudiera producirse otra incidencia como la acaecida, lo que se dio traslado al consejo escolar del centro por la tarde. El jueves concluyeron las labores de inspección completa. El problema, según ha confirmado a esta redacción el arquitecto que diseñó el centro educativo, Javier Fernández Jalvo, se ciñe a las bovedillas del forjado superior en contacto con la tabiquería de separación. Al asentar el forjado en el tabique, se ha producido una resistencia que ha hecho fisurar las bovedillas, al ser el elemento más ligero de los dos que están en contacto (tabique y bovedilla). “En ningún caso afecta a elementos estructurales del edificio, ni a otros elementos independientes como comedor, gimnasio y sala de usos múltiples. De hecho, la planta baja del edificio es apta para su uso”, explicaron.

Educación, Ayuntamiento y dirección del colegio decidieron entonces acometer con toda urgencia los trabajos que eliminaran el más mínimo riesgo de desprendimiento de materiales. Se acordó retirar las caras inferiores de las bovedillas en aquellos tramos situados a ambos lados de los tabicones de división de aulas que presentaban el problema citado, y efectuar una proyección de material aislante para compensar la pérdida de aislamiento acústico que la demolición pudiera representar. A mayores se instalará una malla entre el falso techo y las bovedillas como medida adicional.

Los trabajos comenzaron el jueves por la noche y se decidió suspender las jornada lectiva de ayer para evitar cualquier complicación y riesgo.

Ayer tuvo lugar una reunión informativa con los padres, anunciándoles que si el ritmo de ejecución de las obras lo permite, es posible que este lunes se restablezcan las clases. Los padres serán informados mañana por la tarde con carteles informativos en diferentes lugares del municipio.

Desde el Ayuntamiento quieren dejar claro que “en ningún caso la estructura del colegio está dañada, por eso se ha suspendido la jornada lectiva, pero sin cerrar el centro para usar zonas comunes como el gimnasio, el comedor y la sala multiusos”.

Desplome en Torrecaballeros

El desplome de parte del techo de un aula del colegio Arcipreste de Hita de El Espinar recuerda a un episodio similar registrado el pasado mes de diciembre en el colegio Marqués de Lozoya de Torrecaballeros. El 19 de diciembre se derrumbaron una fila de bovedillas, de unos 2,5 metros de largo, sobre los alumnos que se encontraban recibiendo clase en el aula de 3º A de Primaria. Dicho desprendimiento no ocasionó daños fatales e irreparables que lamentar, pero sí ocasionó lesiones en algunos de los alumnos, que necesitaron atención médica de urgencia.

Esos hechos no fueron aislados, ya que el pasado curso y en el mismo aula de Torrecaballeros se produjo un desprendimiento de yesos del techo. Durante el presente curso, los alumnos del aula tuvieron que trasladarse a otras clases del centro, como medida de precaución, por las grietas observadas en el techo del aula, en el lado contrario a donde se desprendieron el día 19. El director general de Política Educativa Escolar, Fernando Sánchez-Pascuala, que visitó el centro este mes, explicó que aún se desconocen las causas que originaron el desprendimiento de unas bovedillas, pero aseguró que se han tomado las medidas necesarias para que los niños pudieran retomar la actividad escolar con las exigidas garantías de seguridad y declarar que la situación no se repetirá.