Marta Moterrubio junto a su hija Carmen, quien da nombre a este negocio y fuerza a su familia para estar al pie del cañón día tras día. / Marta Monterrubio
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El pasado miércoles 20 de febrero, la alegría inundó la calle Abastos por la presencia de tantos vecinos que acudieron a celebrar el décimo aniversario de El Rincón de Carmen junto a la gerente, Marta Monterrubio, y su familia.

La emprendedora sorprendió a los clientes y asistentes del día con dulces por la mañana y vino para merendar, ya que estos diez años han supuesto un gran desarrollo personal y profesional, y “sin el apoyo de todos no hubiera sido posible”, apunta Monterrubio.

Así lo cuenta, resaltando la dificultad que conlleva iniciar un negocio en los albures de la crisis económica, y mantenerlo sin abandonar. Para ello tuvo que ir modificando su idea de negocio, incluyendo otros productos además de los artículos de regalo que en un principio ofrecía, pero sobre todo, afirma que “los verdaderos responsables son los vecinos”. Se emociona con tan solo pensar en las relaciones tan cercanas que ha establecido con ellos y la ayuda que ha recibido por parte de las instituciones, ya que en materia de permisos y licencias el Ayuntamiento del Real Sitio siempre ha tendido una mano.

El futuro se presenta similar, aunque su idea es añadir al stock habitual artículos más selectos como lámparas de Bali o piezas de artesanía de Lorca (Murcia).