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Los granjeños recuerdan con admiración a Tiburcio de Lucas Sanz, quien fue profesor y director del CEIP Agapito Marazuela durante 31 años, por su reciente fallecimiento a los 78.

El Ayuntamiento ha transmitido su agradecimiento y pésame a la familia en representación de todo el municipio de manera institucional. Asimismo, sus antiguos alumnos y amigos comparten mensajes de reconocimiento hacia su labor como docente y su persona, destacando su saber estar y su buena educación, valores que indirectamente inculcaba a toda la comunidad. En esta columna se recogen algunos de estos comunicados y pensamientos como homenaje:

Lara recuerda “su letra perfecta, la fecha puesta todos los días en la pizarra y su voz leyendo los textos”, así como Montse sus parrafadas con él siempre que se encontraban por Segovia, “primero como profesor y luego como amigo”. Todos coinciden en que no sólo fue un gran maestro sino también un excelente ser humano. Como anécdota, Aurelio, también profesor y director del CEIP Agapito Marazuela, que coincidió temporalmente con Tiburcio, apunta que fue bajo su dirección cuando el colegio se trasladó de la Plaza del Matadero al lugar donde se encuentra actualmente.

Existen personas que dejan huella. Sin ninguna duda él pertenece a esa categoría y el Real Sitio nunca lo olvidará.