El coordinador del Premio, Francisco Ruiz de Pablos, al momento de dar lectura al fallo del jurado.
El coordinador del Premio, Francisco Ruiz de Pablos, al momento de dar lectura al fallo del jurado. / Amador Marugán
Publicidad

Amando García Nuño (Madrid 1955) es un poeta consagrado que ha recibido más de 200 premios literarios en prosa y verso, entre ellos los poemarios ‘El sueño esquivo de las isobaras’ (Vigo 2015), ‘Toda esa liviandad de la existencia’ (Valencia 2016), y el libro de relatos ‘El otro que me habita’ (Madrid 2005). Tiene numerosos textos editados en revistas y libros colectivos, está incluido en la Antología de poetas del siglo XXI, de Fernando Sabido y ha participado en el III Día Internacional de la Poesía, celebrado en Segovia el año de 2012.

Colabora con diferentes medios radiofónicos y publicaciones literarias. Licenciado en Ciencias de la Información y con estudios de Ciencias Químicas, sus orígenes segovianos parten de las localidades Riavuelas y Castiltierra, pedanías de Fresno de Cantespino. Lugares que sus padres dejaron en los años 40, a raíz de la guerra civil, para instalarse en Madrid, como comentó el coordinador del Premio Francisco Ruiz de Pablos, tras comunicar el fallo al interesado.

Para el presidente del jurado Fernando Romera, el poema ‘Poeta frente al grifo’ mantiene un corte más clásico que otros años del cual les sorprendió mucho “las referencias literarias que tiene, las citas y las fuentes que daba la impresión de tener y nos pareció un poema de alguien que había leído mucha poesía”, en parecida sintonía lo valoraba el vocal del jurado David Ferrer, quien manifestó que el hecho de llevar un seudónimo de mujer ‘Gimena Montes’, les despistó en un principio: “el poema es una reflexión sobre el ejercicio de escribir, no es un poema difícil de entender, es un poema donde el autor hace una reflexión sobre su propia escritura y la labor de leer la propia poesía, de ahí ese poeta frente al grifo”, explicaba Ferrer.

Versos inéditos para Gil de Biedma desde Manila

Acto que contó con la participación especial del poeta, novelista, periodista y presidente de la Asociación Colegial de Escritores de Cataluña, David Castillo Buïls, quien dio a conocer un poema suyo inédito y escrito durante su visita a Manila para conocer lugares y todos los Pacificos Ricarpor, personajes idealizados del ‘Chimi Gil’, como llamaban a Jaime en Manila. Hizo este poema, de nombre ‘Leisel’, una mujer maoista, con versos incorporados de Gil de Biedma y alguna iconografía de algunos personajes como Bob Dylan y una canción suya cantada por Fred Aguilar.

También como conocedor del Jaime Gil de Biedma de la Barcelona de la “gauche divine” aunque los antólogos lo hubieran asociado a tendencias como la Escuela de Barcelona, a Carmen Riera y otros a la poesía social, que no era nada más que poesía política encubierta, pero dentro de todas estas etiquetas la de la gauche divine es la que mejor concuerda en esos años sesenta de la vie de château y los momentos vividos en el disco pub Bocaccio”, mantuvo el poeta catalán. Un Gil de Biedma que mantenía la dualidad de sentirse más cómodo entre ejecutivos, aunque nada tuviera que ver con ellos, que con escritores que no eran directamente amigos que podía sentirse incomodo, lo cual quería decir que “podía hacer una vida de ejecutivo cómoda, que en realidad no le gustaba, y en cambio con los poetas en algún momento sentirse incómodo”, explicaba el poeta invitado.