Intenso pleno extraodinario en el que se votó la moción de censura contra la ahora exacaldesa María Jesús Sanz.
Intenso pleno extraodinario en el que se votó la moción de censura contra la ahora exacaldesa María Jesús Sanz. / L. M.
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En un Salón de Plenos del consistorio del municipio de Ayllón, repleto de vecinos que no dudaron en acudir a mostrar su apoyo a la ya exalcaldesa del municipio, María Jesús Sanz, tuvo lugar aquello que todos sabían pero ninguno quería que ocurriera.

La moción de censura contra la alcaldesa, suscrita por los cuatro concejales electos del grupo municipal del Partido Popular — César Félix Buquerín Barbolla, Sonia Palomar Moreno, Mónica Clotilde Lozano Atienza y Javier Azuara Cuenca — y los dos concejales electos del grupo municipal Ayllón Camina — Carlos Emilio Merino y Sonia Castro — se hizo efectiva ayer en un pleno extraordinario en el que reinó el ambiente hostil, las acusaciones entre populares y socialistas y los aplausos (para María Jesús Sanz) y los abucheos (para César Buquerín) por parte de los locales.

En primer lugar, Agustín Cerezo, secretario de la Corporación Municipal hizo saber al grupo socialista los diez puntos de los que constaba la moción que acabó con su gobierno. La oposición consideró que el modo de funcionamiento del ayuntamiento de Ayllón no era el más idóneo para los intereses del municipio. “Durante la legislatura, pleno tras pleno, venimos manifestando nuestro desacuerdo y profundo malestar con la actuación del equipo de gobierno”, incluyeron en la proposición de cese de Sanz.

De ese modo, y como alternativa al gobierno socialista, propusieron como candidato a la alcaldía a César Buquerín Barbolla (PP), el primero de los concejales en ejercer el derecho a turno de palabra.

Tras él, la exalcaldesa, María Jesús Sanz, señaló que esta “herramienta legal (la moción de censura) se usa por primera vez en este ayuntamiento fruto del resentimiento de los concejales del PP y de la traición de los de Ayllón Camina”. En unas palabras que sonaban a despedida, ya que, a pesar de la dimisión de Sonia Castro, la oposición sumaba cinco concejales frente a los tres de los socialistas, Sanz se deshizo en agradecimientos a los vecinos de su pueblo por el apoyo mostrado durante los tres años y medio que ha durado su etapa al frente del consistorio ayllonense.

“Lo único que tengo que decir es que, en todo momento, he sido honesta conmigo, con mis ideas y con mis vecinos. Tengo la conciencia muy tranquila por el trabajo realizado. Mi orgullo es el trabajo realizado y todos los proyectos conseguidos”, añadió la antigua responsable del consistorio por lo que recibió una gran ovación de los presentes. Y es que, a pesar de que los populares obtuvieron un concejal más que los socialistas en las elecciones municipales de 2015, ninguno de los vecinos apoya lo ocurrido en el día de ayer. Además, varios alcaldes socialistas de distintas localidades segovianas acompañaron a Sanz en sus últimos minutos de gobierno.

Un alcalde debe ser…

“Un alcalde de pueblo debe ser cercano, humilde y honesto”, advirtió la exregidora. “Me voy con la cabeza bien alta porque era y soy una vecina más, sencilla, cercana, sin maquillajes ni sonrisas postizas, sin dobles intenciones”, sentenció Sanz.

Al nuevo regidor, César Buquerín, que juró el cargo tras la votación de la moción de censura, le dedicó una parte de su discurso afirmando que “por fin ha conseguido su sueño de ser alcalde de Ayllón. He sido testigo directo de sus faltas de respeto, de su mala educación, de sus mentiras y de su prepotencia y no creo que sean las cualidades adecuadas para un alcalde”, reprochó Sanz acompañada de las burlas del vecindario al nuevo representante del consistorio.

Tras la intervención de esta, tomó la palabra Carlos Merino (Ayllón Camina) y, por alusiones, Francisco del Pozo (PSOE) momentos antes del comicio que, con cinco votos a favor y tres en contra, dio la victoria al candidato popular a la alcaldía.