El buen tiempo acompañó durante toda la procesión a las imágenes de la Virgen del Rocío y el Cristo Resucitado.
El buen tiempo acompañó durante toda la procesión a las imágenes de la Virgen del Rocío y el Cristo Resucitado. / Nerea Llorente
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La Semana Santa no ha podido acabar de mejor manera para los caucenses, y es que tras varios días en los que las procesiones se veían amenazadas por la posibilidad de lluvia, por fin salió el sol en la localidad, para lucir la emotiva procesión del Encuentro.

La Virgen, con su manto negro, salió puntual del antiguo Hospital de la Merced y encaminó la calle Joaquina Ruíz hasta llegar a la Plaza Mayor, donde ya estaba esperando el Cristo Resucitado, acompañado de más de un centenar de feligreses. Los Quintos son los encargados de cumplir las tradiciones del Domingo de Pascua y por ello portaron la imagen del Cristo durante toda la procesión.

Las dos imágenes se encontraron frente al Ayuntamiento de la localidad, momento en el que se realizó el cambio del mantillo de la Virgen y la música de la Banda Municipal dio paso al momento más alegre de la procesión.

Después, los devotos acompañaron a las imágenes por varias calles del municipio, entre ellas, Falcón Ruíz y Llorente, Aguililla de Ciruelos, la plaza de San Adrián y la calle Valdenebro, donde la música siempre estuvo presente, hasta llegar a la iglesia de Santa María la Mayor, donde se ofició la tradicional misa.