Las Chicas de Ayer en su concierto del Cegafest, en la nave central de San Francisco./ c. n
Publicidad

San Francisco se llenó el pasado viernes de música, pero más importante aun: de vecinos comprometidos con el río Cega y con ganas de celebrar una fiesta en torno a este recurso que hay que cuidar. El festival iniciaba este viernes su IV ciclo de conciertos y, como cada año, ha ido creciendo en número y en calidad. Tras una semana de charlas informativas sobre el estado del río, talleres para reducir el plástico y otras apuestas culturales y poéticas, llegaba el plato fuerte, el de los conciertos. El interior de la nave central de San Francisco acogió desde primera hora de la noche a vecinos de Cuéllar y mucha juventud de la comarca, como se pudo ver.

Abrió el concierto el virtuosismo de Pablo Charro, que dio paso a Las Chichas de Ayer. Sus versiones de los años 80 hicieron moverse al público de todas las edades, porque si algo caracteriza al Cegafest es que cada año se abre un poco más al público. Llegaron los locales, La Banda Olivetti, a un escenario que ya consideran su casa; actúan desde el primer Cegafest, pero la cita de ayer era especial, puesto que estrenan disco, ‘Hasta que salga el día’. Para terminar, algo más duro, A Tiro Hecho, que a pesar de ser el último pase de la noche, cerró por todo lo alto. El rap y el punk ocuparon la noche del sábado, novedad en este Cegafest que ha pasado a contar con dos jornadas de conciertos.
El balance, más que satisfactorio, deja la puerta abierta a una edición más, con actividades de todo tipo y las ganas de la Asamblea Comarcal de Izquierda Unida -la organización- de seguir mejorando y creciendo por y para el río Cega.