Decenas de feligreses acompañaron a la Virgen.
Decenas de feligreses acompañaron a la Virgen. / Nerea Llorente
Publicidad

Con el cielo anubarrado pero sin rastro de la lluvia, la procesión de la dolorosa tomó las calles de la localidad, esta vez pudiendo realizar todo su recorrido y sin tener que ser acortada, como sucedió el jueves santo con la procesión de los pasos, que solo dio una vuelta al quiosco de la plaza.

Como es habitual, se hizo el silencio en la Plaza Mayor al atravesar la figura de la virgen los portones de la iglesia de Santa María la Mayor. Este paso, es una ocasión para acompañar a María en su sufrimiento por la Pasión de Jesús.