Isabel Saz y Ana María Santos junto a la mayordoma de 2019, la presidenta de la cofradía y el alcalde./c. núñez
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La sala cultural Alfonsa de la Toree acoge estos días la indumentaria que se podrá ver, entre los vítores a Santa Águeda, el próximo 3 de febrero. Dos artesanas cuellaranas que llevan años confeccionando trajes y elementos regionales, volcando su pasión en el hilo, se han unido a la Asociación Cofradía de Santa Águeda para realizar esta muestra que se puede ver todas las tardes -menos el lunes- en el hall de la sala.
Este pasado fin de semana se celebró la inauguración de la exposición, entre vecinas, cofrades y amigas; un acto muy cercano en el que Isabel Saz y Ana María Santos quisieron compartir sus creaciones y difundir este tipo de artesanía. Antes de pasar a explicar qué tipo de piezas se encontraban allí, hubo tiempo para los agradecimientos al Ayuntamiento, que se encontraba personificado en el alcalde, Jesús García.

Decenas de piezas -14 manteos, 4 camisas de acorche, monteras, lazos y otros elementos- de todos los tamaños y materiales ocupan el espacio, pero presidiendo se encuentran dos trajes, monteras, bastón de mayordoma y estandarte de Santa Águeda. El próximo domingo pasarán al escenario de la sala para el III Festival Solidario. Trajes de fieltro con piezas de bolillo, hilo de plata y abalorios captan la atención de los visitantes, que no dudan en acercarse y palpar las obras maestras, la orfebrería textil a la que dedican horas y horas las artesanas como Isabel y Ana María. Ambas destacaron las cintas, una pieza fundamental que se está recuperando: cordones que se van juntando para añadir abalorios de cristal; trenzar, unir y coser con mucha paciencia. Estas cintas se han venido sustituyendo en los últimos años por guipur, pero artesanas como Isabel y Ana trabajan para recuperar el verdadero arte de la cinta antigua. No quieren que esas piezas rellenadas de manera mecánica y automática sustituyan las reales. Lo mismo realizan con las camisas de acorche segoviano, las auténticas. “estamos intentando coger un poco la pureza”, explica Ana defendiendo la técnica tradicional. No pueden quedarse con un solo traje, pero Isabel tiene especial cariño a un manteo azul, aunque otro rojo de la exposición reconoce que tiene muchísimo trabajo.

Manteos de todos los colores completan la exposición, aunque el rojo es el más habitual. La tradición dice que son de cualquier color, pero en la época de la guerra, cuando los tintes escaseaban, se teñía con la raíz de rubia, una planta muy utilizada en la industria textil. Simplemente el rojo persistió en años austeros, pero los mateos son de todos los colores. Las monteras también las están realizando ellas mismas, con hilo de seda, plata, oro y abalorios. Recuperan lo antiguo, aunque introducen cosas actuales como la puntilla, pero en la medida de lo posible, buscan esa pureza. Se añade a la exposición la recreación de un cinto encontrado en Turégano, y las vitrinas están llenas de pequeñas obras de arte que han ocupado horas y horas de estas artesanas.

Todo lo que realizan es por voluntad propia, sin ánimo de lucro y con la única intención de ayudar a que cada una tenga su ajuar completo de segoviana. “Esto no tiene precio”, comentan las artesanas, que se ven incapaces de calcular el valor de estas obras tan laboriosas. “Lo único que tenemos que hacer es procurar que se haga, porque merece la pena, una vez terminado, el tiempo y el trabajo se olvida”, comentan, con la ilusión de que las más jóvenes sigan con esta tradición, que perdure y que consiga relevo generacional.
Los trajes y piezas inician, de la mano de Isabel y Ana, la espera hasta que Santa Águeda salga en procesión a hombros de sus cofrades, para danzar sin parar desde la iglesia de El Salvador y honrar la imagen. Antes, el Festival Solidario, este domingo 27 de enero a las 18.00 horas, servirá para pasar una agradable tarde y recaudar fondos para la Asociación Cuellarana Contra el Cáncer. San Águeda sigue en la idiosincrasia de la villa gracias a iniciativas como esta, a toda la campaña de actividades que la Asociación Cofradía organiza en torno a enero y febrero y que mueve la tradición para que perviva.