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La producción de acebo de este año superará los 1.100 kilogramos en las localidades de Prádena y Arcones. La Junta de Castilla y León ha autorizado la recogida de estas cantidades, una tonelada a Prádena, y 170 kilogramos a Arcones, parte de la cual se vende y otra se utiliza para adornos locales.

Se trata de una producción cada año más demandada como elemento propio de la Navidad, y procedente de los aprovechamientos y trabajos de poda para el cuidado del acebal más septentrional de toda Europa.

La belleza de los acebos en esta época invernal, con las hojas verdes y sus bayas rojas han hecho crecer la demanda. Se trata de un adorno típico navideño, pero que se vio amenazado por la sobreexplotación. Por ello, se impusieron medidas restrictivas que luego fueron flexibilizándose para permitir que los propios ayuntamientos puedan aprovechar las pequeñas ramas de los extremos.

Aunque este año la producción ha sido mayor, la cantidad autorizada se mantiene igual a la del año pasado, y los anteriores. La Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta es quien autoriza las podas. Luego los ayuntamientos, a través de sus vecinos o empleados municipales, recogen los extremos de las ramas de forma selectiva para favorecer el crecimiento forestal.

En Prádena, el municipio con mayor recolección de acebo, se lleva a cabo un mercadillo con la producción, y se hacen adornos con ramillas que venden en un mercadillo que se ha llevado a cabo este pasado fin de semana. María del Carmen Rey (PP), alcaldesa de Prádena, hace un balance muy positivo del Mercado del Acebo. “Durante estos días hemos vendido más de la mitad de lo recogido, es decir, más de 500 kilos”, comentó orgullosa la regidora ofreciendo la posibilidad de acudir a Prádena para hacerse con algunas ramitas de este árbol tan apreciado en Navidad.

“El pueblo ha estado a tope, la Oficina de Turismo registró alrededor de las 500 personas. El acebo es un reclamo, mucha gente ha venido para disfrutar del entorno del acebal — de unas 60 hectáreas de extensión, siendo la mancha forestal de acebos más importante del Sistema Central — y para conocer el pueblo”, advirtió Rey. Una vez más, las mujeres de la localidad se encargaron de la elaboración de los adornos navideños a base de las ramas y los frutos del ilex aquifolium y los pusieron a la venta el pasado fin de semana en los puestos del Mercado. Los ramos grandes tuvieron un precio de siete euros y los centros de mesa oscilaron entre los tres y los 30 euros, dependiendo del tamaño y el esfuerzo invertido en la creación de los elementos decorativos.

Otro de los atractivos explotados el pasado fin de semana y desde el mes de octubre — cuando empiezan a brotar los frutos rojos del acebo — es la ruta por el gran acebal de Prádena. La excursión tiene alrededor de tres horas de duración y en ella, además de los acebos, se pueden contemplar sabinas y robles centenarios. La Cañada Real Soriana se encuentra entre el municipio y el bosque de ilex aquifolium.

Prádena tiene en venta el resto de acebo recolectado en esta campaña e invita a todo aquel que desee decorar su vivienda en estas fechas tan señaladas con el adorno típico a visitar el municipio y hacerse con algún ejemplar de este cada vez más preciado producto natural.

VALOR AMBIENTAL

También en Arcones se ha estado recogiendo acebo estas últimas semanas. Aquí solo se han autorizado 170 kilogramos, la misma cantidad en los últimos cuatro años. Se trata de lo obtenido en el parque público La Dehesa.

En este caso, la alcaldesa, Laureana Martín (PSOE), recuerda que el Ayuntamiento apenas logra beneficios económicos. “La mayoría es para adornar el pueblo”, explica a la vez que aclara que el principal beneficio es la concienciación vecinal sobre la importancia del acebo. “Empezando por el aguacil, que es un enamorado del medio ambiente, hasta el último vecino, y el esfuerzo de los voluntarios, sobre todo mujeres, se está cuidadando cada vez más”, explica la alcaldesa.

Las mujeres voluntarias transforman las pequeñas ramas de 20 centímetros en adornos que colocan en balcones y puertas, pero no ganan ni un euro con su trabajo. «Todo lo que recaudan es para el Ayuntamiento», agradece la alcaldesa. Otra pequeña parte de las ramas cortadas serán vendidas en forma de centros decorativos una vez terminada la decoración del pueblo. “Que el pueblo sienta el acebo como algo suyo ayuda a cuidarlo más”, agrega la alcaldesa de Arcones. Hace años que los beneficios económicos obtenidos se usuaron para completar la compra de un desfibrilador.