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Grupo de paloteo de La Matilla, formado por jóvenes que siguen la tradición./ C.N.
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Propuestas como estas son las que hacen localidades como Cozuelos de Fuentidueña, que ayer vivió una jornada muy especial rodeados de música, cultura y homenajes. El festival ‘Tierra Viva’ nace de la iniciativa de Koldo Benito y su hijo, y con la intención de asentarse, algo que a juzgar por la buena marcha de la actividad, sí será posible que vuelva a suceder el segundo sábado de abril. La iniciativa como tal tuvo dos vertientes, la festival y la cultural.

Desde por la mañana, las dulzainas y tamboriles resonaron en pasacalles para introducir un vermú musical. La respuesta de los vecinos fue excelente, logrando un gran ambiente en la localidad. Tras la comida, por la tarde, se dio paso a la siguiente y más emotiva propuesta, el homenaje a dos grandes figuras de la música castellana en la provincia, del folklore en general.

En la nave municipal, los protagonistas fueron Jesús García y Demetrio García, cuyo espíritu y sentir se mantienen muy vivos entre los vecinos. Ambos fueron los recuperadores de las danzas de paloteo y regentaron hasta 34 escuelas.

Víctor Sanz fue el encargado de conducir este acto acompañado de los dulzaineros hermanos García, con Jesús, Vicente y Gregorio allí presentes contando cómo fueron sus inicios en esto del folklore.

Sus historias sorprendieron a la mayoría, jóvenes que no podían creer que en su época, estos hermanos recorrieran más de 100 pueblos de Madrid, 40 de Segovia y otros tantos de Soria tocando dulzaina y tamboril.

Hubo tiempo para recordar al maestro Agapito Marazuela, otra figura que no podía faltar en la memoria de los presentes en este festival. La parte musical corrió a cargo de numerosas agrupaciones que pusieron su granito de arena para hacer de esta una fiesta, un homenaje con mucho que celebrar, como que el folklore sigue vivo gracias a figuras como la de Jesús y Demetrio -y todos sus hermanos-, y que son necesarias ya que, en tiempos en los que a veces lo tradicional pierde fuerza, sigue siendo la base de nuestros días.

Primero, Aitor, joven vecino y organizador del festival junto a su padre, se unió a la sabiduría de Jesús para interpretar una jota que levantó los aplausos de todo el público. Después de más historias, uno de los hermanos García , Gregorio, demostró sus dotes musicales tocando el cuerno de cabra y volviendo a dejar boquiabiertos a todos. Los Chifleros, de la propia localidad, Collara y Pepe Colás, de Cuéllar, Dulzaineros de Hontalbilla y El Picozo, de la Matilla, deleitaron después al público con sus melodías y paloteo.

Precisamente la alcaldesa de La Matilla quiso disfrutar de esta tarde en Cozuelos, ser partícipe de esta actividad. Los trajes regionales se adueñaron del escenario para demostrar que esta tradición sigue muy viva, y que las nuevas generaciones se encargan de hacer que pasen de generación en generación, pues todo el grupo estaba formado por jóvenes.
Así finalizó la celebración de ‘Tierra Viva’, un festival que en esta primera edición ya ha sido un éxito palpable y que, en venideras, mejorará en lo posible; a ‘Tierra Viva’ ya se le augura un futuro prometedor.

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