Los quesos de Moncedillo, expuestos en ferias nacionales e internacionales. / Moncedillo
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Hace ya nueve años desde que Joaquín Manchado, un enamorado de los quesos artesanos, creó la quesería Moncedillo, en la pequeña localidad de Cedillo de la Torre, ubicada en el noroeste de la provincia segoviana.

Allí trabajan el queso con cariño y esfuerzo, utilizando la leche de la oveja autóctona ‘churra’ que proviene de una única ganadería familiar. Un queso, natural y de calidad, que ha ido creciendo con el paso de los años hasta convertirse en referencia nacional.

Desde los quesos de pasta prensada y no prensada; hasta el queso afinado con pimentón de La Vera y el queso azul, galardonados por la Guía Repsol como mejor producto del año en 2018 y 2015, respectivamente. Sin olvidarse del yogurt natural de leche de oveja, que también fue reconocido como producto del año 2018 por la Guía Repsol.

Los productos de Moncedillo hablan por sí solos, avalando una calidad que les ha colocado en los mejores mercados nacionales. Unos quesos que, como catalogan desde Moncedillo, «evolucionan con el paso del tiempo, pudiendo el consumidor saborear la maduración y los matices que poco a poco van adquiriendo».

Ahora han dado el salto internacional hasta Norteamerica. Gracias a su relación con ‘Rogers Collection’, una distribuidora que trabaja desde hace 20 años con todo tipo de productos, los quesos de Cedillo de la Torre se han expuesto el ‘Summer Fancy Food Show’ de Nueva York, un mercado con 65 años de historia, líder en la industria alimentaria de Estados Unidos. Desde el pasado domingo hasta este martes, los mejores quesos de Moncedillo se han dejado ver en los mostradores de esta feria que sirve de escaparate a los mejores productos innovadores de la alimentación.

Por si fuera poco, Joaquín Manchado no cesa en su empeño de expansión internacional, y su próximo objetivo no es otro que llegar al ‘Little Spain Market’, situado en pleno corazón de Manhattan y regentado por el prestigioso y mediático Chef español, José Andrés. Un paso más en su apuesta por abrirse, gracias a que poseen la licencia para exportar a cualquier parte del mundo.

Un claro ejemplo de perseverancia y pasión por el queso, que ha llevado Moncedillo a nacer y crecer en Cedillo de la Torre, para hacerse adulto y llegar a codearse con los mejores en Nueva York.