Participantes en la ruta organizada por la Diputación al Cerro de Cabeza Grande con motivo de la fiesta de la institución. / el adelantado
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Medio centenar de senderistas, trabajadores de la Diputación y sus familiares participaron ayer en una ruta por el Cerro de Cabeza Grande, una montaña que se extiende entre Revenga y el Real Sitio de San Ildefonso y cuyo punto más alto alcanza los 1.428 metros. La comitiva partió sobre las nueve de la mañana desde Revenga para realizar un recorrido de 7,5 kilómetros hasta llegar al destino.

En el itinerario, los excursionistas pudieron contemplar el azud del Acueducto, en Revenga. Después de caminar durante un par de kilómetros alcanzaron las estribaciones del monte, salpicadas de pinos. El roquedo del cerro todavía conserva los restos de las antiguas fortificaciones militares empleadas durante la Guerra Civil. Y desde su atalaya privilegiada se pudieron avistar lugares emblemáticos. En primer término, la cadena montañosa de la Mujer Muerta. A poniente y norte núcleos urbanos, el acceso a Segovia por la carretera de San Rafael. Hacia el este, los altos y collados de La Atalaya, el Reventón, La Flecha, Peñalara, Peña Citores, Matabueyes, la Cruz de la Gallega, Cabeza Gatos, y los caminos que recorren extensos pinares y por los que transcurre la carretera del puerto de Navacerrada.

Esta actividad completó las preparadas previamente en la Diputación con motivo de la festividad de Santa Rita. Será el próximo miércoles 22 de mayo cuando se ponga el colofón al programa, con la celebración de una misa en el convento de Santa Rita y una comida de hermandad en la que se rendirá homenaje a los quince trabajadores y trabajadoras que alcanzan su edad de jubilación.

El pasado viernes el salón de plenos del Palacio Provincial ya sirvió de escenario para la entrega de distinciones a 31 trabajadores por su dedicación y constancia en el puesto de trabajo. A seis de ellos el presidente de la Diputación, Francisco Vázquez, les entregó un distintivo en la modalidad de oro por permanecer 35 años consecutivos desempeñando su labor; once contaron con una distinción en plata por alcanzar los 25 años en su trabajo y a otros catorce les reconoció con una mención en bronce por sus 15 años de ocupación.

Otro de los actos más representativos de la fiesta fue el certamen de dibujo infantil, en el que participaron un centenar de niños y niñas, hijos de trabajadores de la Diputación. Los pequeños tuvieron la oportunidad de exponer sus trabajos en el patio de Columnas del Palacio Provincial, donde el presidente les dio la bienvenida personalmente y les entregó un obsequio para agradecer su participación. El programa de actividades ha incluido también competiciones de juegos de mesa y deportivas como una carrera popular o un torneo de pádel, y una ruta en moto.