Publicidad

Cada vez hay más pueblos en la provincia de Segovia sin un solo comercio donde los vecinos puedan adquirir los productos más básicos, como pan, leche, huevos, aceite o artículos de limpieza. Aunque, por desgracia, este hecho era ya sabido desde hace tiempo, ahora un estudio elaborado por la Consejería de Economía y Hacienda viene a constatar la gravedad del problema.

La propia consejera, Pilar del Olmo, ha presentado esta semana las conclusiones de este trabajo, en el que se identifican las 24 zonas de Castilla y León con mayor déficit de establecimientos dedicados a la venta de productos cotidianos.

Las siete zonas donde la situación es más preocupante son el noroeste de Burgos (Alfoz de Quintadueñas, Villadiego), oeste de Burgos y límite con Palencia (Melgar de Fernamental y Villalbilla de Burgos), noroeste de Zamora (Villalpando), este de Soria (Ágreda), este de Zamora y límite con Salamanca (Fuentesaúco), centro-oeste de Zamora (Alcañices) y los límites geográficos de las provincias de Burgos y Segovia.

En esta última comarca, que tiene a Cantalejo como principal núcleo de población, los redactores del estudio han contabilizado un total de 118 establecimientos comerciales, para una población de 21.953 personas, lo que supone un índice de tiendas de producto cotidiano por cada mil habitantes de 5,375.

Los municipios segovianos integrados en esa comarca donde no hay ni un solo establecimiento comercial son Aldehorno, Honrubia de la Cuesta, Valdevacas de Montejo, Villaverde de Montejo, Aldeasoña, Calabazas, Fuente el Olmo de Fuentidueña, Fuentepiñel, Membibre de la Hoz, Perosillo, Torrecilla del Pinar, Castrojimeno, Fuentidueña, Torreadrada, Valtiendas, Aldealcorvo, Arevalillo de Cega, Caballar, Cobos de Fuentidueña, El Cubillo, Puebla de Pedraza, Rebollo, Torreiglesias, Valdevacas y Guijar y Veganzones. 25 en total, una cifra que asusta si se tiene además en cuenta que algunos de esos pueblos ejercieron, hasta no hace mucho tiempo de pequeñas capitales comarcales, como puede ser el caso de Fuentidueña.

El estudio de la Junta establece tres niveles de gravedad. Si en el ‘1’ figura el límite entre Burgos y Segovia, en el ‘2’ no aparece la provincia, pero sí en el ‘3’, donde se encuadra la llamada zona limítrofe de Segovia y Soria, una amplia comarca que tiene como capitales oficiosas a Riaza y San Esteban de Gormaz. En esta zona, donde se recomienda mejorar el suministro de bienes de primera necesidad, aparecen otro montón de pueblos segovianos sin comercio. 39, para ser más exactos.

Son Aldeanueva de la Serrezuela, Aldeonte, Bercimuel, Castroserna de Abajo, Castroserracín, Encinas, Fresno de la Fuente, Grajera, Navares de Ayuso, Navares de las Cuevas, Pajarejos, Pradales, Santa Marta del Cerro, Sotillo, Valleruela de Sepúlveda, Alconada de Maderuelo, Aldealengua de Santa María, Castillejo de Mesleón, Cedillo de la Torre, Cerezo de Arriba, Cilleruelo de San Mamés, Languilla, Maderuelo, Moral de Hornuez, Riaguas de San Bartolomé, Ribota, Riofrío de Riaza, Sequera de Fresno, Aldealengua de Pedraza, Arahuetes, Casla, Gallegos, La Matilla, Orejana, Pelayos del Arroyo, Torre Val de San Pedro, Valleruela de Pedraza y Ventosilla y Tejadilla.
Hecho este diagnóstico, desde la Consejería de Economía y Hacienda se ha asegurado que el mencionado informe “sentará las bases para el plan de abastecimiento en el medio rural, que pretende corregir las debilidades y desequilibrios detectados en la prestación de este servicio de primera necesidad, con el objetivo último de generar actividad y empleo en los pueblos y fijar población”.