Colectivo Azálvaro pide analizar la problemática de los nidos de cigüeña

El colectivo conservacionista dice comprender la necesidad de rehabilitar la cubierta de la iglesia de San Eutropio, y apoya la retirada de los nidos, perso solo de forma temporal

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La agrupación conservacionista ‘Colectivo Azálvaro’, que desde hace tres lustros realiza un censo de la población de cigüeña blanca en el piedemonte de la Sierra de Guadarrama, emitió ayer un comunicado en relación a las proyectadas obras en la cubierta de la iglesia de San Eutropio, que previsiblemente supondrán la desaparición de la colonia de esa especie.

‘Colectivo Azálvaro’ dice “comprender” la necesidad de una rehabilitación de la cubierta del edificio para solventar su aparente precariedad. De igual forma, afirma que la esperada intervención en este Bien de Interés Cultural (BIC), “está totalmente justificada”. Pero, de igual forma, advierte que “su innegable repercusión sobre el comportamiento de estas aves migratorias exige un cuidadoso pautado con miras a no enquistar una problemática todavía latente”.

‘Colectivo Azálvaro’, que ya ha presentado al Ayuntamiento un itinerario urbano donde se da a conocer la biología de esta zancuda, como producto de interés turístico, acepta el desmontaje de los nidos durante las labores de trastejado, al tiempo que recuerda “el particular atractivo que supone la presencia de esta colonia nidificante”.

“Es un rasgo de singularidad, sobre todo para la sensibilidad foránea, y referente de un paisaje que se hace eco de su reciente declaración como Reserva de la Biosfera, es decir, como paradigma de concordia entre costumbres y ecosistema”, señalan los conservacionistas.

Con el ánimo de aportar las recomendaciones para salvaguardar el monumento sin menospreciar la biodiversidad, ‘Colectivo Azálvaro’ ha iniciado una ronda de entrevistas con la parroquia, el Servicio Territorial de Cultura de Segovia y varias asociaciones. “El objetivo —aseguran— es, pues, servir de guía para definir las alternativas más adecuadas que eviten afecciones sobre estos valores naturales existentes”.

En este papel de orientación, la agrupación conservacionista revela que la colonia de cigüeña blanca se sitúa “dentro de la pauta normal de crecimiento”(integrada actualmente por 94 parejas reproductoras, 13 más que en el 2002, distribuidas en un núcleo rústico, dos periurbanos y dos urbanos). Además, agregan que “no resulta desmesurada su concentración sobre el templo”. Y piden además que se tenga en cuenta la actividad, significativa pero desapercibida, de otras especies, como vencejo, golondrinas y chovas piquirrojas.

Para ‘Colectivo Azálvaro’ la presencia en la iglesia de cigüeña blanca tiene su principal causa en “la reiterada perdida de otras ubicaciones”, sin olvidar otros motivos, como su carácter gregario o la atracción por la existencia de nidos ya construidos.

Ante ello, ‘Colectivo Azálvaro’ pide que toda reforma, no solo ha de hacerse eco de la normativa vigente (especie considerada “De interés especial” en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas), sino de “medidas preventivas y compensatorias que minimicen o supriman los posibles efectos negativos”. La falta de esas mismas medidas, pronostica ‘Colectivo Azálvaro’, “solo desencadenaría, lejos de soluciones, la renidificación aleatoria con funestas consecuencias y, múltiples incidencias en todos los inmuebles próximos a unos 500 metros de radio”.

‘Colectivo Azalvaro’ quiere evitar que el tema produzcan enfrentamientos, y en ese sentido, espera que su asesoramiento, desde una óptica biológica, permita alcanzar un consenso respetuoso con la biodiversidad existente en la localidad.