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El recorrido del campo ofreció muy bonitos momentos./CHANTAL NÚÑEZ
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La salida de lod corrales del río Cega en el encierro de ayer martes en Cuéllar fue otro espectáculo para la vista. La manada salió recogida pero dos astados se adelantaron a los bueyes, emprendiendo el camino hacia arriba muy rápidamente. A las 8.10 de la mañana ya habían cruzado el paso de Las Máquinas, cuando la hora prevista para ello son las 8.25, más o menos.

“Estábamos todos un poco desordenados, no porque la manada fuera mal o algún novillo haya dado guerra, sino por la velocidad que alcazaron los dos primeros, cruzando solos Las Máquinas”, comentó el teniente alcalde en sus declaraciones posteriores a la probadilla. A los cinco minutos de haber cruzado estos dos novillos, el resto de la manada lo hacía con fuerza.

Sería justo después, en la loma pasada la SG-205, donde la manada se ha vuelto reunir. a partir de ahí no hubo incidentes, todo transcurrió con normalidad, descansaron en las paradas previstas, pasaron los túneles con mayor control, y llegaron a el Embudo para realizar otra entrada bellísima, como la del día anterior, en la que todos alabaron el comportamiento de los caballistas y la dirección de campo.

Los novillos de Condessa de Sobral tuvieorn un comportamiento ejemplar dmeostrando bravura incluso en esa rapidez inicial que marcó el encierro también por las calles. De hecho, la rapidez y el adelantamiento en el camino no generó problemas, tan solo exigió una mayor brevedad en la toma de decisiones de los responsables del encierro, que tuvieron que actuar en consecuencia. El revuelo en el campo, la gran cantidad de polvo y las dificultades del día no impidieron que el grueso de caballistas se incorpora con normalidad y en la zona autorizada, como han venido haciendo en el resto de encierros.

solo cinco novillos

El motivo por el que solo cinco novillos salieron de los corrales del río Cega lo explicó también el teniente alcalde, Javier Hernanz. Al parecer, uno de estos novillos preparados para el martes estaba encabestrado junto al resto, pero murió entre las otras reses; “lo mataron los propios hermanos”, detalló Hernanz. Dada la premura de tiempo se trajo otro novilo pero tanto el ganadero como el mayoral de la ganadería aconsejaron que no era prudente meter este novillo junto a los otros cinco, porque podría volver a ocurrir lo mismo.

Ante estas circunstancias, la dirección de campo y el equipo del Ayuntamiento a cargo de estas gestiones tomaron la decisiónde no incluirlo en el encierro, hacerlo solo con los cinco que pisaron las calles de la villa.

“Era la medida más oportuna y así lo hemos entendido; ¿Para que los tenemos mes y medio en la finca de Mayoral si luego no somos coherentes?”, concluyó el teniente alcalde. Respecto a este tema, la Asociación Encierros de Cuéllar ha querido pronunciarse. Recordaron que la baja del novillo número 89 previsto para este encierro se produjo a principios del mes de agosto.

Comentan que la decisión de asegurar el traslado por el campo del mismo con cinco novillos “es buena, pero ha habido tiempo suficiente para buscar un buen sustituto”.
El parte médico facilitado por el euqipo de la Plaza de Toros corroboró que solo fueron atendidos algunos mozos por abrasión, una torcedura de tobilla y alguna contusión.

demasiados mansos

Respecto al encierro en general, comentan que el número de bueyes sigue siendo excesivo. Ayer recorrieron las calles cinco novillos, arropados por diez mansos, algo que la Asociación sigue denunciando desde hace años. Hernanz respondió a esto con las declaraciones que él mismo había recogido de corredores y participantes en el tramo urbano, que aseguraban haber podido disfrutar de buenas carreras.

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