Cigüeñas y palomas

La iglesia y antiguo convento de San Francisco, situada en un lugar privilegiado de la villa, es un monumento emblemático de Cuéllar, al que muchos de nuestros mayores denominan con sentimiento la “Catedral” y por el que estoy convencido, la gran mayoría de los cuellaranos suspiran por verle rehabilitado y transformado en un edificio que albergue alguna actividad importante, cómo bien pudiera ser el tan demandado Auditorio y Centro Multiusos.

La torre de espadaña que remata el frontis principal de la iglesia, está habitada en lo más alto por un número importante de cigüeñas, al menos cinco ejemplares, con cuatro nidos, aves que aún cuando limpian de insectos, ranas, gusanos, roedores, etc el medio ambiente, considero que a la torre de la monumental San Francisco, la perjudican ostensiblemente, toda vez que estará soportando un peso no inferior a 500 Kg de los nidos utilizados por éstas aves migratorias, que ya no lo son tanto, pues permanecen en el lugar durante todo el año, habiendo dejado sin efecto el dicho popular de “por San Blas, la cigüeña verás” y los excrementos serán obviamente perjudiciales por corrosivos para la conservación del monumento.

Asimismo en la calle Excadena en pleno centro de la villa y a muy poca distancia de la Plaza Mayor, hay otro fenómeno desagradable motivado también por aves, en éste caso las palomas, que llevan muchos años teniendo cómo centro de habitabilidad la antigua casa de los “Torres Rojas”, llenando de suciedad y palomina la citada calle de una forma exagerada con inconvenientes notables para los ciudadanos que transitan por el lugar.

Considero que el Ayuntamiento debería tomar medidas en ambos casos para eliminar ésta toma de posición por cigüeñas y palomas y asimismo por una mejor imagen, limpieza, salubridad y conservación monumental en el caso de San Francisco.

FuenteFélix Blanco 
Compartir