Iglesia parroquial de San Benito Abad.
Iglesia parroquial de San Benito Abad.
Publicidad

FOTOS: JOSE ANTONIO SANTOS

Perteneciente a la Comarca del Carracillo y a la Comunidad de Villa y Tierra de Cuellar, Chañe es un municipio situado en el noroeste de la provincia de Segovia, a 60 km de la capital, con unos 800 habitantes censados.

Por primera vez aparece el nombre de esta localidad en un documento en el siglo XIII, siendo entonces el nombre muy parecido al que conocemos en la actualidad pero con la grafía propia de aquella época: “Channe”. El nombre se cree que es de origen vasco-navarro y por lo tanto que sus repobladores pudieron ser de aquellas tierras. En su término municipal existieron otros poblados como Nuño Gómez, Pesquera, Pinar Albo, Ruy Manzano, Torre de Nuño Gómez, El Valle y Villa Fan del Pino, de los que algunos desaparecieron ya en el siglo XVIII.

El escudo de Chañe aparece en la fachada de una de las casas de la plaza del pueblo, que perteneció en el siglo XVI a Don Diego del Corral, quien fuera hijo de los fundadores de “La Capilla de los Corrales” de la iglesia de La Magdalena de Valladolid. Tanto don Diego como sus padres vivieron en Chañe y tenían casas principales “con torre y escudo de armas” y además, gozaron de derechos y “exenciones de hijosdalgo”.

En su entorno, Chañe muestra uno de los puntos fuertes de su economía, los pinares. “Una inmensa masa forestal con miles de hectáreas de pinos” en la que encontramos ejemplares de dos tipos diferenciados: Los Pinos Piñoneros o Albar (Pinus Pinea) y, el Pino Negral o Resinero. Estos grandes pinares muestran su vida propia y acogen a una gran cantidad de aves y otros animales así como setas y níscalos.

Ese mismo entorno de Chañe está completamente rodeado de cañadas y cordeles formando una red por la que circulaban un importante número de ganaderías: la Cañada Real de La Reina, la Cañada Real de Angostilla, el Cordel del Camino Real de Valladolid, el Cordel de las Carretas, el Cordel de San Antonio o de los Arrieros y el Cordel de Nuño Gómez.

En este entorno privilegiado destacan no solo el verde de los pinares o la belleza de las cañadas, también los arroyos y las lagunas. El arroyo Mariele cruza su término municipal hasta llegar al río Pirón. El del Ternillo y el de Sierpe, también tienen parte de su recorrido en estos lares. Entre las lagunas hay dos que se asientan en el casco urbano de la localidad: la laguna del Santo Cristo y la laguna Redonda y, no se debe olvidar el enorme acuífero que se encuentra bajo el suelo de este lugar, que cuenta con agua a grandes profundidades y es el responsable de la importante capacidad agrícola de la zona.

Y, al hablar de agua, no debemos perdernos, en el río Cega, a unos dos kilómetros del pueblo, la visión de una impresionante cascada conocida como “La Pesquera” que cae a gran velocidad con un ruido atronador para desaparecer después entre una espesa vegetación.

Patrimonio
En la localidad de Chañe destaca la iglesia parroquial de San Benito Abad que tiene tres naves separadas por columnas simples y compuestas, una cúpula sobre pechinas en el crucero, presbiterio, coro alto y un pórtico. La iglesia, que tiene una torre con espadaña, ha sido restaurada recientemente. En el interior del templo hay varios retablos entre los que destaca el mayor, del siglo XVIII, que muestra en la hornacina una imagen de San Benito (previsiblemente realizada por el escultor Roque Muñoz entre los años 1604 y 1614) y, en los laterales, dos pinturas de San José con el Niño y San Antonio de Padua, una colección de piezas de plata y, entre ellas, una cruz procesional y una arqueta relicario así como una custodia de sol y un cáliz realizados por Pedro Garrido en Valladolid en el año 1700.

Durante la Semana Santa la iglesia parroquial de Chañe, como ocurre en otros municipios de la provincia, cuenta con un lienzo o sarga, decorado con motivos que aluden a la Pasión de Cristo, que cubre el altar mayor del templo en esas fechas. Esta sarga ha sido restaurada recientemente.

No se conoce exactamente la fecha en la que se realizó esta sarga pero, a finales del siglo XVIII se hace mención de ella en las ordenanzas de la cofradía del Santísimo Sacramento.

Esta sarga se coloca en la iglesia desde el Miércoles Santo hasta el Viernes Santo y está compuesta de tres lienzos del tamaño del retablo mayor, montados en madera.

Por otro lado, a medio camino entre el patrimonio y la tradición, se encuentran las Pegueras que han sido una fuente económica tradicional en este municipio perteneciente a la Tierra de Pinares. Estas construcciones, que pueden verse en diferentes lugares de la provincia, son circulares, tienen una cúpula realizada en ladrillo y barro y en ellas se quema la resina extraída de los pinos junto a barro y arena para obtener la pez y el alquitrán, una sustancia con la que se sellan las cubas de vino o, se construyen carreteras, entre otras utilidades. Dada la importancia que esta actividad ha tenido en Chañe, recientemente el Ayuntamiento ha recuperado una de las muchas pegueras que llegaron a existir, para que se conozca más de cerca su función en esta zona.

También son importantes en Chañe sus restos arqueológicos que han hecho que el municipio sea considerado “Municipio de protección arqueológica”. En Chañe se han localizado 22 yacimientos y de ellos, los correspondientes al periodo de la Edad del Bronce son los más importantes de la provincia. Además en esta zona también se han encontrado restos del Paleolítico Inferior y de los periodos Céltico y Celtibérico y de las épocas Romana y Visigoda.

Para concluir este capítulo, debemos destacar la existencia de dos ermitas en esta localidad: la ermita de San Antonio, construida en honor a la Virgen de los Remedios, está ubicada en el lugar en el que se encontraba la aldea conocida por el nombre de Pesquera que, cuando desapareció, colocó la imagen de su patrona en el altar de la Ermita y, la de San Antonio, se trasladó a la iglesia. Por otro lado encontramos la ermita del Santo Cristo de la Agonía, en la que se custodia un Cristo Crucificado de tamaño natural y dos pinturas de José Sanz, pintor local. La ermita tiene dos puertas idénticas, situadas simétricamente en la fachada frontal. El motivo de esta “curiosidad” podría ser “el bien” que entra por una puerta y “el mal” que sale por la otra. Las ermitas también fueron rehabilitadas recientemente.

Patrimonio Inmaterial
La Minerva es una celebración que consiste en una procesión que se realiza desde hace siglos en el interior de la iglesia los terceros domingos de cada mes, incluyendo los meses de verano.
Durante esta procesión, el sacerdote, bajo un palio transportado por seis hombres, portando el Santísimo en su custodia, va rezando la bula del Papa Benedicto XIV, del año 1748, en la que se concede a la parroquia de Chañe unirse a la Venerable Archicofradía del Santísimo Sacramento, que tiene más de 500 años, aunque se cree que esta tradición es anterior a esta fecha. La finalidad de esta celebración es rezar por “las intenciones que se indican en el documento” y que quienes lo hagan, “ganen indulgencias”.

Durante la celebración de La Minerva, se reparten velas a los participantes hombres, y ahora también mujeres, y los monaguillos recorren el templo con un incensario mientras hacen sonar las campanillas hasta que el sacerdote devuelve el Santísimo Sacramento al sagrario.

Existen otras tradiciones en Chañe realmente originales como “rodar el huevo” o “la rosquilla”. Esta tradición, muy unida a la infancia, se realiza los lunes y martes de Pascua, tras la Semana Santa. El lunes, los niños “ruedan” una rosquilla de palo, tradicionales como postre en la localidad y, el martes, un huevo cocido y decorado.

Por último, la madrugada del 1 de mayo, los jóvenes del pueblo que cumplen 18 colocan el Mayo, un palo o pino muy alto que permanece durante todo un mes

Fiestas
Las fiestas que la localidad de Chañe celebra a lo largo del año son:

-San Roque, en el mes de agosto. La Fiesta Grande de Chañe comienza la noche antes con el pregón y el campeonato de Motocross Nocturno. Este campeonato, que se repite cada año, atrae a un gran número de personas. Estas fiestas ofrecen también, baile, misas, procesiones…

-Corpus Cristi, se celebra el mismo jueves y el domingo. Se hacen pequeños altares en la puerta de las casas y, una procesión va parando en cada uno de los altares.

-San Juan, durante la tarde anterior a esta fecha, los vecinos recoge “las flores de San Juan” en el pinar y realizan cruces con ellas.

Dónde dormir
En esta localidad encontramos dos casas rurales en las que nos podemos alojar para conocer mejor la zona: la posada de Carmen y la casa rural El Cerezo

La Posada de Carmen tiene capacidad para hasta 10 personas, 3 habitaciones de matrimonio y 4 dobles. La posada de Carmen tiene jardín, terraza, chimenea y bañera de hidromasaje y una habitación adaptada para discapacitados. Además se sirven comidas porque tiene restaurante abierto al público.

La casa rural El Cerezo tiene capacidad para 4 personas, dos habitaciones dobles, y dispone de jardín, terraza, barbacoa, chimenea y admite animales.

Dónde comer
Como ya se ha comentado, la casa rural La Posada de Carmen dispone de restaurante abierto al público. En el restaurante La Posada de Carmen encontramos una variada carta de platos tradicionales como pollo de corral, chuletas de cordero… y platos de cocina muy elaborada como alcachofas rellenas a la pinariega, creps rellenos de boletus, vieira y trufa negra con salsa suave de queso… y una gran variedad de pescados y mariscos. Su especialidad es el Arroz con Bogavante y el Bacalao Mar de Pinares.

Compartir