Carlos III se hace realidad

La escultura encargada por el alcalde Félix Montes al artista Ramiro Ribas en el año 2005 llega finalmente a la localidad, tras una década marcada por la polémica

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Sin hacer ruido, un camión de la empresa de transportes ‘María Villoslada’ descargó el pasado 21 de abril en un almacén municipal la famosa y polémica escultura de Carlos III, obra de Ramiro Ribas, dando así por finalizada una de las más rocambolescas historias acontecidas en La Granja en los últimos años.

En memoria de Carlos III, uno de los reyes que mayor impulso dio al Real Sitio, el anterior alcalde de la localidad, Félix Montes, encargó en el año 2005 a Ribas una escultura, de cerca de tres metros de altura. El preacuerdo entre el Ayuntamiento y el artista establecía que la escultura formaba parte del plan urbanístico ‘Puerta de la Reina’, correspondiendo al adjudicatario de las obras su financiación. De hecho, en el pliego de condiciones del concurso se fijaba que debía instalarse una escultura de Carlos III firmada por Ribas. Pero el plan urbanístico ‘Puerta de la Reina’ encalló.

Con objeto de costear los gastos de la escultura, el artista había solicitado a Caja Segovia un préstamo bancario. El crédito, por importe de 92.000 euros, le fue concedido, aunque para ello tuvo que poner como aval su vivienda. El tiempo fue pasando sin que el plan urbanístico ‘Puerta de la Reina’ avanzara y, por tanto, sin que Ribas pudiera cobrar por su obra, que él si ejecutó.

Y aunque, por un tiempo, los familiares del escultor le estuvieron ayudando económicamente al pago del préstamo (más de mil euros mensuales), llegó un momento en que no pudieron continuar, por lo que él se vio abocado al temido desahucio. En tal tesitura, Ribas emprendió una campaña para dar a conocer su situación a las principales autoridades del Estado —entre ellas, José Luis Rodríguez Zapatero, José Blanco o Esperanza Aguirre—. Ribas fue incluso más allá, hasta el Defensor del Pueblo. Éste último, en su informe de 2011, presentado a las Cortes Generales, criticó al Ayuntamiento del Real Sitio por haber colocado a Ribas en “una difícil situación económica”. En el mencionado informe, el Defensor del Pueblo denunciaba que en marzo de 2010, el Ayuntamiento había asegurado que se realizaría la entrega de una cantidad de dinero “suficiente para pagar el crédito”, extremo que finalmente no se llevó a cabo.

Ya en 2013, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León condenó al Ayuntamiento al pago de 154.800 euros al artista por el encargo. Antes del cumplimiento de la sentencia, Ribas señaló, en declaraciones a esta Redacción, que consideraba “un milagro” que los tribunales, después de tanto sufrimiento, finalmente le dieran la razón.

Ahora, casi once años después de que Montes hiciera el encargo a Ribas, la escultura ha llegado a La Granja. Se ha hecho realidad. Ahora queda saber dónde quiere el Ayuntamiento que se instale. En cualquier caso, la escultura seguirá dando que hablar. Podemos ha asegurado que el episodio ha sido “uno de los más cutres y más casposos de los últimos años de nuestro pueblo”, pidiendo “la inmediata dimisión del alcalde actual (José Luis Vázquez) y la asunción de responsabilidades del anterior (Félix Montes)”, por su “desastrosa gestión” en este asunto.