Iglesia de San Juan Bautista. / JOSÉ ANTONIO SANTOS
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Sobre Carbonero el Mayor hay mucho que contar pero, por destacar algunos datos comenzaremos diciendo que tenía 2.529 habitantes en el año 2018, se encuentra a 28 Km de Segovia capital y, la agricultura, la ganadería y la industria chacinera (sobre todo los secaderos de jamón), junto a la artesanía, son su principal forma de vida.

Su nombre proviene de la realización de carbón vegetal, una actividad muy generalizada en la localidad en otro tiempo a causa de la abundancia de encinas que existían por la zona, árboles necesarios para la preparación de este importante combustible realizado a base de leña quemada con “combustión incompleta”. Dicen que “Mayor” se añadió con posterioridad para diferenciar su nombre del de otros pueblos con nombre similar como Carbonero de Ahusín.

Su historia viene de lejos. En la localidad han aparecido monedas romanas y posibles restos de una calzada que uniría Segovia y Coca por el Valle del Eresma. En época de los árabes, la zona del Duero quedó despoblada pero se repobló en el siglo XI. Carbonero el Mayor aparece por primera vez en un documento en el siglo XIII y se piensa que su origen está en el reinado de Alfonso VI, tras la conquista de Toledo en el año 1085.

Otro dato destacable en su historia aparece en el siglo XIX, entre 1800 y 1805, una peste merma la población y llega al lugar el ejército francés. A partir de estos sucesos, aparecen las “partidas rebeldes” como la del guerrillero del Bustar, Esteban Pastor López, quien en un principio combatió en el ejército nacional para pasar a la guerra de guerrillas. Después se dedicó a la política.

La gran extensión de pinares en sus alrededores permitió, en el siglo XIX la fabricación y explotación del carbón vegetal y, por añadidura, la resina. También, hasta el siglo XX, en Carbonero el Mayor hubo Tejeras, Molinos de Harina y Caleras (para la fabricación de cal).

Más adelante se ha convertido en una población con amplia tradición artesana. En el siglo XVIII eran tejedores, alfareros, carpinteros, sastres o zapateros. Después se convirtió en un “Centro alfar” y ha sido reconocido por sus alfareros y cacharreros como José Carnicero “Pifo” y, Crescenciano Pajares, que ejercieron sus oficios hasta la década de los 60 del pasado siglo.

Dulzainas

Esta artesanía destaca en la localidad gracias a la actividad y fama de Lorenzo Sancho, un artesano dedicado a la elaboración de dulzainas. Sus instrumentos llegan a toda la provincia de Segovia pero también al resto de las provincias de la Comunidad de Castilla y León.
Lorenzo Sancho es un especialista en la fabricación de dulzainas con llaves en maderas de ébano, boj, encina… y, también, de dulzainas sin llaves.

Además, el Ayuntamiento de Carbonero el Mayor cuenta con una Escuela de Música en la que se incluye la dulzaina. Uno de sus profesores es Miguel Mayo, titulado superior del Conservatorio de Música de Segovia en dulzaina quien, además, realiza artesanalmente pitos castellanos.

Patrimonio

Al acercarse a Carbonero el Mayor, aún desde lejos, se pueden ver, con total claridad, las torres de su Iglesia dedicada a San Juan Bautista. Estas torres tienen una característica principal: Una es redonda, la otra cuadrada, de hecho, esta singularidad en el perfil de la población se ha convertido en todo un símbolo para Carbonero el Mayor.

La iglesia está situada en el centro del pueblo y, a lo largo de los años, ha sufrido varias transformaciones y, una de ellas en el siglo XV, transformó el templo al gusto gótico. En la iglesia, los restos más antiguos son del siglo XIII. El templo tiene planta basilical, de tres naves, con bóvedas de crucería y, como laiIglesia de Nieva, una de sus torres está construida sobre la bóveda del presbiterio. Es el fruto de dos reformas, la realizada en el siglo XV y otra en el XVIII. Tras estas reformas del edificio original solo queda la torre de ladrillo, de estilo mudéjar, pero muy modificada. El templo cuenta además con una gran cúpula en la capilla mayor.

Es entre los años 1731 a 1736 cuando se realizó otra transformación dentro del estilo barroco por los maestros de los Reales Sitios, Francisco Javier Muñoz y Juan de Puras. La bendición del templo tras la reforma, se realizó en junio de 1736.

Ya en el siglo XX, en la iglesia se han realizado varias obras, en 1936 para consolidar los primeros pilares y, en 1962 a causa de un incendio provocado por un rayo. A partir de 1985, las obras realizadas han devuelto a la iglesia su esplendor y solidez.

En el interior se puede observar un fabuloso retablo mayor renacentista, de indudable valor artístico y joya de la Iglesia, mezcla de estilos italiano y flamenco, que muestra 21 escenas pintadas por Baltasar Grande y Diego Rosales entre los años 1547 y 1558.

Pero en otros puntos de la localidad, también encontramos otros ejemplos importantes como la ermita de Santa Águeda, ubicada en un despoblado conocido como “El Temeroso de Santa Águeda”, cercano al río Pirón. En situación de ruina, tiene planta basilical de una sola nave y cabecera cuadrada. La nave que forma esta ermita estuvo cubierta por una techumbre de madera, salvo el presbiterio que se cubría con una bóveda apoyada en arcos de ladrillo.

No podemos olvidarnos del santuario del Bustar, ubicado en un lugar llano, denominado “Los Ñares”, cercano al río y a 3km de la localidad. En uno de los extremos de la pradera se encuentra la fuente del Pozuelo, lugar en el que según la leyenda se apareció la Virgen y, la ermita del Bustar , con un retablo de estilo barroco, es de una sola nave con bóveda de cañón. En el siglo XVIII se construyó una hospedería adosada al templo. En el interior, la imagen de la Virgen del Bustar, una talla románica de madera policromada del siglo XIII y, seguramente, su parte posterior iba unida al muro. La imagen muestra también a su Hijo, sentado de espaldas a ella sobre su rodilla izquierda.

Seguimos repasando los ejemplos de patrimonio de Carbonero el Mayor y nos detenemos en la ermita de San Miguel De Quintanas, cerca del santuario del Bustar, perteneció a una pequeña aldea, hoy desaparecida, llamada Quintanas. Es conocida popularmente como “El Paredón de San Miguel” pues, de este edificio solo queda un muro, la cabecera de tramo recto y el ábside con una ventana.

Siguiendo con el repaso, encontramos otra Iglesia, la de Nuestra Señora de la Asunción, ubicada en otro despoblado, el de Fuentes, a unos 2,5 km de la población. La Iglesia actual fue construida en el siglo XII y vino a sustituir a la anterior, que se encontraba en una situación de completa ruina y, a la que un rayo, terminó de destruir.

Y, dejando a un lado el patrimonio religioso, en Carbonero también destaca el palacio del Sello, que fue propiedad del Linaje del Sello, de estilo isabelino. En su amplia fachada, que da a la plaza, se encuentra la portada. Posterior a esa edificación es el escudo de los Del Sello.

También como obra civil singular, en Carbonero el Mayor destaca la galería subterránea llamada La Mina, una canalización de agua que aún funciona y ha sido visitada desde varias universidades de Madrid y Valencia por su especial modo de construcción.

Leyenda de Nuestra Señora del Bustar

Esta Leyenda dice que la Virgen se apareció a un pastor nacido en Fuentes, a quien le dijo que existía una talla de madera enterrada bajo unas losas localizadas en el Bustar. El pastor salió corriendo y avisó a unos carboneros que se encontraban en la zona y, entre todos, descubrieron una imagen junto a un cirio encendido. De aquel lugar en el que encontraba la imagen, brotó un manantial de agua al que hoy se conoce como Fuente del Pozuelo. El pastor y los carboneros trasladaron la Imagen al lugar indicado por Nuestra Señora y, allí se construyó el santuario. A la Virgen le dieron el nombre de Virgen del Bustar o Bustar.

Fiestas

El calendario de fiestas en la localidad comienza con las de Santa Águeda en febrero, San Miguel en mayo, San Isidro Labrador en mayo, San Juan Bautista en junio, la Virgen del Bustar el segundo fin de semana de septiembre y la romería del Bustar, el sábado anterior a la Pascua de Pentecostés, entre los meses de mayo y junio.

En el apartado de fiestas, también se deben incluir las pruebas deportivas que despiertan el interés de no pocos jóvenes y, no tan jóvenes, de Segovia y otros lugares como, la Carrera Pedestre del Bustar, que forma parte del circuito que realiza cada año la Diputación Provincial y se celebra en octubre, organizada por el Ayuntamiento de la localidad y el C.D. Atletismo Carbonero. También el Campeonato de Fútbol 7, que se celebra en mayo, en el que participan más de 600 niños y niñas, tanto de Segovia como de otras provincias.

Carbonero el Mayor hoy

Su alcaldesa desde 2011 es María Ángeles García Herrero (PP). Actualmente esta localidad, cuenta con 2.529 habitantes que dedican su actividad, principalmente, a la agricultura, la ganadería y, sobre todo, a la industria, a través de muchas empresas chacineras que hay en esta zona. Además, Carbonero el Mayor, también destaca por ser un importante centro del sector servicios para la zona en la que se asienta, disponiendo de colegio, instituto, centro de salud, recientemente ampliado, y unas inmejorables comunicaciones con Segovia y Valladolid al encontrarse junto a la autovía de Pinares.

Las empresas más conocidas de esta zona pertenecen al sector de la transformación de productos agroalimentarios y, más concretamente, a las industrias cárnicas o “chacineras”. Algunas de estas empresas han traspasado fronteras y no es difícil encontrar productos de esta localidad fuera de España.

Una de esas empresas, Monte Nevado, ha salvado de su extinción a la raza de cerdo húngara de Mangalica (según los expertos, una raza parecida a la ibérica), cuyos ejemplares tienen una imagen especial al contar con pelo, casi como una oveja. De esta raza de cerdos se están ya comercializando productos de alta calidad.

Entre las obras previstas por el Ayuntamiento para realizar en los próximos meses se encuentran la pavimentación de varias calles, con un presupuesto que supera los 100 mil euros, la realización de un centro de transferencia de residuos, presupuestado en 90 mil euros y, la realización de las cubiertas de las pistas de pádel, valoradas en más de 100 mil euros.

Dónde dormir y comer

Al ser una localidad con mucho movimiento industrial y de servicios, en Carbonero el Mayor existen diversos establecimientos para pernoctar como el Hostal Goya y diversas casas rurales como Casa de Marta o los Apartamentos El Encinar.

Pero, también a la hora de comer, encontramos muchas posibilidades. Desde los muchos bares que se reparten por la localidad hasta los restaurantes más conocidos como el Mesón El Riscal, el Mesón La Plaza, el Restaurante Kris Kol y el Bar Restaurante Los Mellizos.

Para encontrar un mayor número de posibilidades, se puede consultar la página del Ayuntamiento de Carbonero el Mayor.

Un museo entrañable

En esta ocasión, la receta de cocina que desde cada rincón de la provincia nos van ofreciendo, viene de la mano de Lola Vicente, una vecina de la localidad, tan polifacética que, desde hace muchos años, escribe y ha creado un entrañable Museo que puede ser visitado.

La Casa-Museo de “Los Quehaceres”, comenzó su historia cuando Lola se jubiló, después falleció su marido, Esteban y, más tarde, también su madre. Nos cuenta que al quedarse sola, Lola comenzó a recoger todos sus recuerdos, los enmarcó y los colgó en las paredes de su casa. Entre aquellos recuerdos se encontraban un montón de guantes, con muchos años de historia, que hoy pueden verse allí, junto a labores de todo tipo. Poco a poco, Lola convirtió su casa en un completo museo que se ha visto incrementado con pequeñas donaciones.

Tiempo después, el museo se quedó en la planta de calle de su casa mientras que ella reside en la parte superior. Lola comenzó a dar a conocer su obra y a recibir visitas como la de Dominica Contreras, Marquesa de Lozoya, a quien le encantó este espacio.

El Museo lleva abierto 5 años y ha recibido visitas hasta de una madre y su hija venidas desde Japón. Para visitar la Casa-Museo de los Quehaceres, hay que solicitar la visita llamando al teléfono 921 560173. El Museo de los Quehaceres es interactivo y, en él, se pueden realizar diferentes labores y utilizar las máquinas que se exhiben y, tal y como nos cuenta Lola Vicente, es un Museo realizado “con palicos y cañicas”, como dicen en su tierra, Yecla.

Receta

Lola, ha preferido ofrecernos una receta “muy dulce”, el tocino de Cielo.

Ingredientes: Azúcar, 8 yemas de huevo, agua
Cómo prepararlo: Primero se hace un almíbar con vaso y medio de agua y vaso y medio de azúcar. El almíbar se va preparando durante 20 minutos y con el fuego muy suave. Se retira para que pierda calor y, se mezcla despacio con las 8 yemas, previamente batidas. La mezcla, en una flanera caramelizada, se calienta al baño María durante 40 minutos. Se pone a enfriar, en un frigorífico, y se consume, mejor, de un día para otro.