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Iglesia parroquial de Bercimuel
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Bercimuel es uno de los muchos ejemplos de localidad “pequeña” en el amplio sentido de la palabra. En el año 2017 su población era, oficialmente, de 27 habitantes aunque su alcalde asegura que, durante todo el año, en Bercimuel residen entre 15 y 20 personas. Esta localidad pertenece a la Comarca de Tierras de Sepúlveda y está rodeada por Cilleruelo de San Mamés, Campo de San Pedro, Fresno de Cantespino, Pajareros y Cedillo de la Torre y se encuentra entre los Parques Naturales de Las Hoces del Río Riaza, las Hoces del Duratón y el Hayedo de Tejera Negra. La distancia que separa Bercimuel de Segovia capital es de 94 kilómetros.

Su nombre aparece citado por primera vez, en el año 1247, cuando se llamaba Verzemuel y más tarde, en el año 1591, se cita con el nombre de Bercimuelle. El nombre, podría venir de que la zona en la que se ubica la localidad era “un bercial”, es decir, una pradera de Berceos (plantas parecidas al esparto) y, muel o muelle, por su parte, deriva del latín “mollis”, que significa suave o blando. La suma de lo anterior daría como resultado “el bercial o juncar suave y blando” o, lo que es lo mismo, “pastable y bueno para el ganado”. El nombre se usó así durante toda la Edad Media y, el historiador Ángel Barrios afirma, además, que el término Bercimuel se utilizaba como “manera mozárabe de llamar a los cristianos convertidos al Islam durante la invasión musulmana”.

Nombre aparte, Bercimuel tuvo un pasado con mayor relevancia que hoy pues llegó a ser la cabeza de un “ochavo”, división típica en Segovia, similar al sexmo pero que supone la octava parte de la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda y, en la zona más próxima a esta localidad, se han encontrado restos de cerámica de la edad de hierro y bronces romanos que podrían provenir de alguna villa romana con necrópolis. Bercimuel ha llegado a tener una población muy superior a la que tiene hoy pero, desde hace muchos años (décadas) no supera los 100 habitantes.

patrimonio

En este apartado, en Bercimuel destaca la Iglesia Parroquial de Santo Tomás Apóstol, que en su origen fue románica, de cuyo estilo se conserva la portada, que fue cerrada para realizar una ampliación del templo creando una nave más, los canecillos de la fachada, la pila bautismal y la cabecera de la iglesia.
En el interior se puede ver el retablo de San Juan Bautista, que muestra pinturas de estilo manierista y fue restaurado hace unos cinco años. Por otro lado, una pila bautismal románica, labrada y el altar con un retablo mayor de estilo barroco.

fiestas

En este pequeño pueblo segoviano se celebran varias fiestas a lo largo del año. Entre las que encontramos la de Santo Tomás, patrón de la localidad, a primeros del mes de julio. El primer domingo del mes de octubre celebran festividad de la Virgen del Rosario.

tradiciones

Durante la Semana Cultural, que se celebra en el mes de agosto aprovechando el aumento de población gracias al periodo vacacional, en Bercimuel, desde hace unos 25 años, se celebra el campeonato nacional de lanzamiento de boinas, un concurso-campeonato que comenzó siendo un pasatiempo y hoy ha alcanzado el grado de tradición.
Este Concurso lo organiza la asociación cultural “Los Gurrieros” y, por su originalidad, ha sido divulgado a través de los medios de comunicación, incluida la televisión (Un ejemplo es el programa de RTVE, España Directo).
Para que este concurso sea lo más justo posible, en la asociación Los Gurrieros, tienen un maletín en el que guardan “como oro en paño” las cuatro boinas que se utilizan en el concurso. Estas boinas son iguales de tamaño y peso y, solo se diferencian en los colores del forro para poder diferenciarlas en el momento de realizar los lanzamientos. El motivo de que estas boinas se guarden de forma tan meticulosa y “bajo llave” es evitar algún tipo de manipulación a la hora de realizar el concurso y que alguien pueda tener algún tipo de ventaja.

Personajes relacionados con Bercimuel

Fernando Tomé, nació en Bercimuel es el fundador del Grupo F. Tomé, que, desde hace 30 años, ofrece en Madrid el servicio de venta de vehículos nuevos y usados y es el primer concesionario en cuanto a facturación y ventas a nivel nacional con las marcas Seat, Volkswagen, Audi y Skoda, socio fundador y actual presidente de la Asociación de Empresarios en el Exterior.
Fernando Tomé, que abandonó Bercimuel a los 18 años para “hacer la mili”, a lo largo de su carrera ha recibido varios premios en su calidad de empresario: El de “Segoviano de Mayor Proyección Empresarial en el Exterior”, que le otorgó la Federación Empresarial Segoviana (FES) o, el de “Segoviano del Año”, del Centro Segoviano en Madrid.
Fernando Tomé, recordaba sus orígenes en una reciente entrevista realizada en El Adelantado de Segovia hace pocas fechas diciendo: “Como sabes nací en Bercimuel y, desde niño tenía inquietudes. Mis padres tenían cuatro hijos, unas poquitas hectáreas de tierra, unos cerdos, gallinas… lo habitual en los pueblos. Con esa situación, pasamos penurias pero también muchas alegrías y, esa impronta es la que me ha dado, a mí al menos, lo que soy hoy”.
Oscar López Águeda, político del PSOE nacido en Madrid en el año 1973 pero, con ascendencia en esta localidad. Fue secretario general del PSOE de Castilla y León entre 2008 y 2012 y líder de la oposición en la Comunidad Autónoma. Fue diputado en Cortes Generales por Segovia desde marzo de 2004 hasta junio de 2011 y, es senador por designación de las Cortes de Castilla y León, desde septiembre de 2014.

‘Bercimuel. Un pueblo del nordeste de Segovia en la ruta del silencio’. Este es el título de la obra sobre la historia del municipio realizada por Juan Martos Quesada (Huelma 1953). Doctor Cum Laude en Filosofía y Letras, catedrático de bachillerato de Lengua y Literatura y profesor titular de la Universidad Complutense de Madrid, cuyo departamento de Estudios Árabes e Islámicos dirigió durante varios años.

Arabista, cuenta en su haber con una docena de libros y más de un centenar de artículos académicos relacionados con el mundo árabe e islámico.
Juan Martos Quesada, tiene casa en Bercimuel desde el año 1997 donde reside habitualmente desde su jubilación en el año 2013, participando de forma activa en la vida cultural de la zona, colaborando con los Grupos de Acción Local y formando parte del consejo de redacción del periódico comarcal “El Nordeste de Segovia”.

Bercimuel hoy

El alcalde de Bercimuel desde 2011 es Juan Sanz Águeda (PSOE). Para empezar, su alcalde reconoce que este es un pueblo muy pequeño, que vive de la agricultura y de las pensiones porque “de la ganadería, hay un rebaño grande… nada más” y también existe en el pueblo una mina a cielo abierto para la extracción de arenas para diversos usos.
Pese a ser una localidad con pocos vecinos que residen allí de manera permanente, no hay casas abandonadas y sus propietarios acuden con frecuencia durante fines de semana o vacaciones. En Bercimuel no hay casas rurales ni restaurantes pero sí un bar, en un local municipal, en el que se pueden servir comidas de encargo y, además, el pueblo se encuentra a 10 kilómetros de Boceguillas, a 4 km de Grajera y a 20 de Sepúlveda…

Entre las obras previstas para este año el alcalde indica que existe la intención de realizar una “pasarela” para salvar la división en dos que sufre la localidad por el paso del río. “La parte más grande del pueblo está en una orilla y la otra parte, donde está la iglesia, está en la otra orilla. La única comunicación entre estas dos partes de la población es la carretera que recoge tránsito tanto de coches y camiones como de los peatones y, por ese motivo queremos hacer una pasarela peatonal para comunicar los dos lados del pueblo evitando riesgos para los peatones a la hora de cruzar de un lado a otro del pueblo y las interrupciones al tráfico de los vehículos que van o vienen”, comenta Juan Sanz, alcalde de Bercimuel.

receta

La encargada de ofrecernos una receta que, como cada semana, nos ayude a recorrer la provincia es Charo Tomé que nació en Bercimuel pero a los 17 años se trasladó a Madrid para trabajar y desde entonces, ha hecho su vida allí. Charo, no ha perdido el contacto con el pueblo y regresa allí siempre que le es posible como “los fines de semana o en vacaciones, una semanita o dos pero siempre, el contacto con el pueblo, no lo he perdido”, nos dice Charo.
Entre las cosas buenas que tiene Bercimuel para Charo están los paseos que puede dar y la tranquilidad que se respira. Además, en su casa se entretiene mucho con labores y manualidades, aficiones que le gustan mucho y por ello se apunta a las clases que dan los monitores en el pueblo: “Pese a que somos muy poquitos, tenemos actividades, siempre hay actividad”. Charo también nos cuenta que ahora hay un grupo que, como ella, acuden a disfrutar de Bercimuel en su tiempo de ocio, que lo pasan estupendamente. Además, en el pueblo, tienen una asociación de Jubilados Pensionistas y hacen reuniones, comidas, excursiones… ¡Tenemos un ambiente majo! Sobre todo de cara al tiempo bueno porque en los meses de enero y febrero… es más difícil.
La receta que ha elegido Charo Tomé es un plato típico de Bercimuel en Semana Santa. Su madre y su abuela… realizaban albóndigas de arroz y bacalao los viernes de la Cuaresma a causa de la Vigilia propia de estas fechas. El bacalao salado, al permitir fácilmente su conservación era un producto que no faltaba en las despensas y en fechas señaladas como estas, era un plato habitual.
Ingredientes: bacalao, huevos, arroz, ajo muy picado, perejil muy picado, miga de pan o pan rallado, agua o caldo de pescado, laurel y aceite de oliva.
Modo de prepararlo: se trocea el bacalao salado y se pone a desalar en un recipiente con agua fría (habrá que cambiar el agua 3 veces en 24 horas para completar el proceso). Cuando está a punto de sal, se pica en trozos muy pequeños para que quede como carne picada y se añade uno o dos huevos batidos, ajo muy picado, perejil muy picado, un puñado de arroz crudo (lo que cabe en una mano) por persona y miga de pan de hogaza o, si resulta más fácil, pan rallado. Se mezcla todo bien y, con una cuchara se van haciendo bolitas y se fríen en aceite de oliva.

Cuando están fritas todas las bolitas de arroz con bacalao, en el mismo aceite de freírlas, se añade cebolla, ajo, perejil, un poco de harina y agua o caldo de pescado y, se añaden las bolitas para que se cueza el arroz que, como ya se ha dicho, estaba crudo. Deberá dejarse cociendo hasta que el arroz esté cocido y, nos indica nuestra cocinera de Bercimuel que debemos tener en cuenta que el arroz al cocer “chupa” mucho caldo y, por lo tanto, debemos ser generosos con el caldo para que el arroz quede bien cocido. Mientras las bolitas se cuecen deberá añadirse a la cazuela una hoja de laurel. Una sabrosa receta que se puede disfrutar todo el año.

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