48-Cuenca_del_río_Manzanares_El_Pardo_Grullas_migrando
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De día y de noche. El paso de bandadas de grullas hacia sus destinos de invierno se pueden apreciar en la mayoría de la provincia estos días.

Sus característicos trompeteos mientras vuelan, alertan a quienes disfrutan de los campos abiertos. Oírlas es todavía más fácil durante la noche, pues el vuelo lo realizan a menos altura, y suele haber también menos ruido de ambiente.

En grupos de varias decenas cruzan la península formando escuadras en forma de uve para aprovechar mejor la aerodinámica y tener una menor resistencia al viento. En casi todos los casos vuelan en grupos familiares.

Estas zancudas grisáceas con más pinta de cigüeñas que de garzas suelen elegir la Península para pasar sus vacaciones de invierno, y se dirigen hacia lugares con lagunas. Por ello muchas aterrizan y pueden ser observadas descansando en algunos de los puntos de la provincia con lagos o en praderas.

Hace ya tiempo que dejaron Segovia la mayoría de las cigüeñas. También las golondrinas, los vencejos o los aviones abandonaron estas tierras a finales de septiembre e incluso en octubre este año, que el verano ha sido más largo.

Su gruir (así se llama el canto grullero) se identifica con el otoño, o con el comienzo del invierno en los países noreropeos La mayoría han estado en Dinamarca, Escandinavia y Alemania, donde el paisaje de pastizales y turberas húmedos les han servido para alimentarse. En su viaje hacia el Sur paran muchas en Teruel, donde hacen escala, y donde se alimentan principalmente de cereal o plantas leguminosas como la alfalfa. Pero otras muchas también se detienen en provincias más septentrionales buscando el refugio que les dan las zonas lacustres, o en las colas de los pantanos. Si no encuentran islotes donde estar a salvo, pueden descansar en el agua de los cauces tranquilos.

Las grullas que vuelan estos días pasarán el invierno en el sur de la península para emprender de nuevo el regreso sobre el mes de marzo. Y volverán a cruzar los pueblos segovianos en dirección al Norte o al Centro de Europa, e incluso algunas pueden ir hasta Rusia con recorridos de más de 4.000 kilómetros de distancia.