Iglesia parroquial de San Frutos. / Jose Antonio Santos
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En la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda y, perteneciente al Ochavo de Bercimuel, se encuentra la localidad de Aldeonte. Este pueblo actualmente forma municipio con El Olmillo, del que le separan 4 kilómetros y, a estas poblaciones, se suma Covachuelas pero hoy se limita a un solo vecino.

Este municipio tiene algunas características muy destacables, el desigual reparto de población entre los núcleos que lo forman pero, además, porque el mayor número de vecinos se encuentra en El Olmillo y no en Aldeonte, donde sus habitantes son muy pocos aunque sea la cabecera. Desde el punto de vista geográfico, Aldeonte y El Olmillo, pertenecen al mismo municipio pero, sus términos no están unidos si no separados por el término de Barbolla.

Para referirnos a su historia, se tiene noticias de la existencia de esta localidad desde 1650 y, en ese momento aparece nombrado como “Aldea de la Fuente”, que pasó a llamarse “Aldefonte” y, tiempo después, ha derivado en el nombre actual: Aldeonte.

Cuando se fundó Aldeonte, contaba con tres barrios: Santa María del Prado, La Reguera y Aldeonte pero, a estos se deben añadir otros tantos que ya están despoblados: Aldealpozo, Covachuelas y Pero Blasco.

Los habitantes de Aldeonte, se dedican principalmente a la agricultura y a la ganadería porque, aunque en su día hubo empresas como una quesería y una casa rural, hoy han cerrado su puerta. Por otro lado, como en una gran parte de nuestros pueblos, otra entrada importante de dinero son las pensiones, a causa de la elevada edad de los vecinos.

Entre los detalles más destacables de Aldeonte encontramos algunos datos como que dentro de su jerga, en el pueblo se llama “cámbara” a la parte superior de una vivienda que se dedicaba a almacen y dicen que esta tradición estará relacionada con los antepasados vasco-navarros, que en su día repoblaron esta zona. De hecho, en euskera, Ganbara significa “desván”. Este pequeño pueblo segoviano, se encuentra próximo a los tres pueblos conocidos como los “Navares”: Navares de Ayuso, Navares de Abajo y Navares de las Cuevas.

EL OLMILLO

Junto a Aldeonte forma el municipio con este nombre y se encuentra junto a las Hoces del Duratón. Aparece en documentos del siglo XIII bajo el nombre de Sant Chistoval de Barvolla. Su iglesia se reconstruyó tras un incendio y, en las afueras, se encuentran las ruinas de la ermita de San Cristobal, que fue la iglesia del cementerio. De este antiguo templo se conserva el ábside y la portada de ingreso. Hoy, estas ruinas de la ermita, siguen utilizándose como cementerio.

PATRIMONIO

Como principal exponente del patrimonio de Aldeonte debemos destacar la iglesia parroquial de San Frutos.

Esta Iglesia, de estilo barroco, en su retablo mayor muestra una imagen del santo eremita, de estilo neoclásico, vestida con hábito y capa. También existe otra imagen de la Virgen de los Prados, que proviene de la ermita dedicada a esta Virgen, de la que hoy solo quedan los cimientos en uno de los despoblados del municipio.

Alrededor de esta ermita de la Virgen de Los Prados, existe una tradición pues, cuando ocurre alguna “calamidad” en el pueblo, los vecinos de Aldeonte, llevan en procesión la imagen de la Virgen, desde la iglesia al lugar en el que se encontraba su ermita porque, cuenta la leyenda, que cuando la ermita se destruyó se llevaron la imagen a la iglesia de Encinas pero desapareció. La propia Virgen regresó a Aldeonte, hecho por el que los vecinos, le rinden una gran devoción.

También dentro del patrimonio de esta localidad, se debe incluir las ruinas de los despoblados de Santa María del Prado, La Reguera, Aldealpozo y Pero Blasco. Quedan dos palomares en pie, aunque uno se encuentra en mal estado y, la fuente Capalana, un abrevadero para el ganado.

FIESTAS

La fiestas principales de Aldeonte son, La Virgen de los Prados, el primer sábado de septiembre, sobre todo si cae en 8 y las fiestas mayores, el 25 de octubre en honor a San Frutos. Estas fiestas mayores, Aldeonte las celebra con una misa, procesión, vermut con dulzaina, pasacalles, castillos hinchables, juegos y baile con orquesta.

El la población de El Olmillo celebran la festividad del Dulce Nombre de María, el tercer domingo de septiembre y, en julio, San Cristóbal.

ALDEONTE HOY

El alcalde de Aldeonte desde 2007 es Gerardo Bartolomé Bernal (PP), quien ha vuelto a ser reelegido en las últimas elecciones municipales. Bartolomé ya formó parte del Ayuntamiento en los años 90 del pasado siglo, estando cuatro años de concejal y otros tres como alcalde. Después hubo una pausa de ocho años y, en el años 2003 volvió al Ayuntamiento, como alcalde y, así sigue desde entonces, siendo el alcalde de un Ayuntamiento que ha sido gestionado mediante el Concejo Abierto (elección de un alcalde y toma de decisiones en Asamblea de los vecinos) pero que ahora, desde hace tres periodos municipales, cuenta con tres concejales y, entre ellos, se elige al alcalde.

El alcalde, cuenta que aunque su Corporación Municipal es limitada, ha nombrado a un grupo de personas que realizan las funciones de “asesores”, para tener más opiniones: Mujeres, personas mayores…

Otro dato importante del municipio es su escasa población. Los habitantes “de hecho” de Aldeonte (población de cabecera del municipio), son unas 8 personas y, los de El Cubillo, el resto hasta los 45 habitantes totales y en Covachuelas, tan solo uno. Por lo que cuenta el alcalde, tampoco es significativo el número de segundas viviendas y, solo se observa un ligero aumento de la población en periodos vacacionales. De hecho, Gerardo Bartolomé, cree que estas poblaciones, sobre todo Aldeonte “temo que se extinga algún día” porque, añade, “esto es la España vaciada”. En el caso de El Olmillo, dice, “la perspectiva es un poco mejor, tiene un periodo más largo para morir”. En su conjunto, la población es mayor, apenas hay gente joven… Un esquema, en definitiva, que se repite con excesiva frecuencia.

Sobre las obras que este Ayuntamiento tiene previsto realizar o terminar, en fechas próximas, está el cambio de las redes de agua pero, el alcalde nos explica que, al estar los dos términos municipales de Aldeorno y El Cubillo separados por una distancia de 4 km, las obras, los proyectos…. y los gastos, siempre se multiplican por dos porque “tenemos que hacer todo por duplicado”. Cuando tienen que arreglar y ampliar el cementerio, tienen que arreglar y ampliar dos cementerios; cuando ha sido necesario arreglar y cambiar las viejas canalizaciones de las redes de agua, hay que planificar la obra para dos localidades diferentes… Lo mismo ha ocurrido con el consultorio médico.

Pero, Gerardo Bartolomé, también indica que en los últimos tiempos, se ha mejorado el servicio de mantenimiento por el cual ahora se siegan las cunetas de los caminos-carreteras que dependen del municipio.

Además, el pueblo cuenta con dos parques infantiles, dos áreas de recreo… Lugares donde la gente más joven y las personas que se dan cita en el pueblo, tanto en verano como los fines de semana, pueden disfrutar.

En el afán del Ayuntamiento de conseguir el máximo servicio para la población, incluso ha instalado dos desfibriladores, uno en cada localidad. “Al que nos los vendió le extrañó un poco que para tan poca población tuviéramos eso y, le contesté, que teníamos el mismo derecho a vivir que los demás…”

En varias localidades del municipio existieron empresas como una quesería y una casa rural pero, en estos momentos, están cerradas.

SU ENTORNO

El entorno de Aldeonte, en su lado Este, corresponde a un paisaje típico de la campiña Segoviana con grandes extensiones de terreno dedicadas al cultivo de cereal y girasol aunque el pueblo se encuentra en la vega del Arroyo Torubio o de las Vegas.

En el Oeste, en cambio, desaparece el paisaje de campiña y, aparece otro muy diferente en el que predominan los pedregales.

RECETA

Se llama Juliana y nació en Covachuelas, población dependiente de Aldeonte, donde ahora solo vive un vecino. Nos cuenta que la vida allí es muy tranquila y, sin decir nada insinúa que a veces, demasiado… “es muy tranquilo pero hay carencia de cosas que… hasta ahora tenemos todos los servicios de misa, de médicos…”, van a vender carne, pescado y fruta, todas las semanas y el panadero va todos los días… pero, si necesitan otra cosa, tienen que desplazarse. Y, Juliana, como muchas mujeres en el mundo rural, siempre ha trabajado en la casa y con el ganado, “nos dicen que no hemos trabajado fuera de casa pero, en casa, hemos trabajado quizás mucho más”.

Juliana cuenta además que para pasar el tiempo, el grupo de mujeres del pueblo hacen manualidades, yoga, y también les gusta coser con la monitora que dirige su actividad de trabajos manuales de diferentes tipos. Con ella han hecho trajes regionales, manteles de ganchillo, toallas…. Para divertirse juegan a las cartas y, todos los miércoles tienen una “partida” en la que también participan unas amigas de Boceguillas.

Además de hacer trabajos manuales, coser, jugar a las cartas y pasear, Juliana ha preparado la receta de sus “Codornices al Vino”

Ingredientes: 6 codornices, 6 cucharadas de aceite de oliva, una cebolla grande, dos hojas de laurel, una zanahoria, 10 granos de pimienta, un vaso pequeño de vino blanco, un chorro de vinagre y medio vaso de agua. Para acompañar a este plato, se deben utilizar varias patatas.

Modo de prepararlo: se sofríe la cebolla, la zanahoria y el laurel, se añaden las codornices una vez limpias y partidas por la mitad y, se fríen un poquito. Después se añade el vino, el vinagre, la pimienta, un poco de perejil y se deja cocer todo media hora a fuego lento.
Para terminar, se pelan las patatas y se cortan en dados, se fríen y se añaden a las Codornices a la hora de servirlas.