Agua pura, por fin

Unas 30.000 personas de la Mancomunidad del Río Eresma se beneficiarán de las mejoras en el abastecimiento de agua inauguradas por el consejero de Interior y Justicia, Fernández Mañueco.

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Cerca de 30.000 personas, vecinas y vecinos de los 31 pueblos de la Mancomunidad del Río Eresma, beben desde ayer agua de calidad, “agua que únicamente sabe a agua y que ni huele mal ni tiene problemas de turbidez”, según la definición de Eusebio Martínez, técnico de Aquagest. Dicha empresa fue la adjudicataria de un proyecto que tenía por objeto la mejora de la calidad del agua suministrada por la Mancomunidad del Río Eresma, que frecuentemente originaba quejas por su mal sabor, mal olor o coloración. La actuación ha consistido en la instalación, en la Estación de Tratamiento de Agua Potable de la Mancomunidad del Río Eresma, de una nueva etapa de tratamiento, un filtro de carbón activo.

De acuerdo con las explicaciones dadas por los técnicos, este lecho de carbón activo “realiza la absorción de las sustancias responsables del color y los malos olores y sabores del agua”, eliminando así los problemas organolépticos del agua, debidos a los aportes que sufre el río Eresma de aguas residuales cauce arriba de la captación y acentuados en verano, por la subida de las temperaturas y la proliferación de algas.

Con la asistencia de la mayoría de los alcaldes de los 31 pueblos —18 de la provincia de Segovia y 13 de la de Valladolid—, el consejero de Interior y Justicia, Alfonso Fernández Mañueco, inauguró ayer la actuación, de cerca de 600.000 euros de presupuesto, de los que la Junta ha aportado el 70% y la Mancomunidad del Río Eresma el 30% restante.

Tras aplaudir la colaboración entre instituciones para desarrollar proyectos de alto presupuesto, Mañueco insistió en que la mejora del abastecimiento que ayer entró en funcionamiento “mejora la calidad de vida de cerca de 30.000 ciudadanos”, insistiendo que tanto la Junta como las dos diputaciones implicadas (Segovia y Valladolid) coinciden en el objetivo de “conseguir que los ciudadanos que viven en el mundo rural tengan los mismos servicios que los residentes en los grandes núcleos”.

Por su parte, el presidente de la Mancomunidad del Río Eresma y alcalde de Íscar, Alejandro García, tras agradecer la “maravillosa atención” recibida de la Junta desde los inicios de esta entidad, anunció que, tras la entrada en funcionamiento de la mejora ayer inaugurada, la siguiente meta será la de proteger las instalaciones de la Estación de Tratamiento de Agua Potable de posibles incendios. Luego, en una posterior anualidad, la entidad pretende arreglar el camino de tierra por el que se accede a la ETAP.

Fernández Mañueco, que se encargó de abrir la llave que permitirá a los 31 pueblos recibir el agua después de pasar por los filtros de carbón activo, estuvo acompañado en el acto por los presidentes de las diputaciones de Segovia y Valladolid, Javier Santamaría y Ramiro Ruiz y otros parlamentarios nacionales y regionales, además de alcaldes de la zona. Técnicos de Aquagest invitaron a todos los presentes a catar el agua ya tratada con el nuevo sistema.

Aprovechando la visita del consejero de Interior y Justicia, varios regidores de la Mancomunidad del Río Eresma le presentaron un escrito firmado por 15 corporaciones locales donde explicaban los problemas derivados de la aplicación del programa de vigilancia sanitaria del agua. En dicho documento se insta a la Junta a que busque una solución para evitar que los pueblos, en especial los de menor número de habitantes, deban abonar una cantidad de dinero que consideran “inasumible” por tal concepto. “Nos obligan a adoptar una serie de medidas que cuestan dinero, nos imponen actuaciones pero sin dar ningún recurso a cambio”, denunció uno de los firmantes del escrito, agregando su enfado “por tener que pagar más por el agua por el hecho de vivir en el mundo rural”.