Loa Reyes de España, Felipe VI y doña Letizia presidieron el acto, con la presencia de los Reyes eméritos y de las Infantas de España.
Loa Reyes de España, Felipe VI y doña Letizia presidieron el acto, con la presencia de los Reyes eméritos y de las Infantas de España. / EFE
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La basílica del Monasterio de San Lorenzo del Escorial acogió ayer la solemne misa en recuerdo de los 25 años del fallecimiento de Don Juan de Borbón, padre del Rey emérito y abuelo de Felipe VI, y granjeño de nacimiento.

Los Reyes, Don Felipe y doña Letizia fueron los encargados de presidir el homenaje, al que estaban convocadas unas 250 personas, relacionadas con Don Juan por vínculos familiares, personales o institucionales.

Al llegar a la basílica, Don Felipe y su esposa se dirigieron a sus asientos, mientras Don Juan Carlos y Doña Sofía permanecían en unos puestos algo adelantados respecto a las bancadas. Detrás de ellos, en la primera fila, tomaron asiento la infanta Elena, a su lado Cristina, y al lado de ésta Irene de Grecia, seguida de la infanta Margarita y su esposo, Carlos Zurita.

Tampoco hubo saludo de los dos hermanos en público al final de la ceremonia, aunque después todos los asistentes con vínculos familiares sí que se reunieron en una sala lateral de la basílica, lejos de las miradas de la prensa.

El alcalde del Real Sitio, José Luis Vázquez, no quiso faltar a la cita de conmemoración de la muerte de unos de sus vecinos más ilustres, nombrado en 1925 ‘Hijo predilecto’ del municipio, que permaneció en el acto junto al ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, en un lugar destacado de la ceremonia.

Ilustre vecino

Don Juan de Borbón, desde 1925, ostenta el cargo de ‘Hijo predilecto y esclarecido del municipio’. “Como alcalde del Real Sitio y representante de los vecinos de La Granja y de Valsaín, los vecinos de su majestad Don Juan, no puedo más que compartir las palabras de la homilía del arzobispo, al desglosar la persona y la trayectoria de Don Juan cuando destacaba su papel trascendente de este vecino en la recuperación de la democracia y el papel tan trascendente que tuvo en la transición”.

Por otro lado, el primer edil, destacó “el papel que jugó Don Juan con sus vecinos y volver a destacar esa determinación personal que él tuvo a la hora de que el grupo multinacional vidriero más importante del mundo, no solo consolidara su presencia en el Real Sitio, sino que, con la construcción de la factoría en 1957, la presencia de la multinacional se convirtiera, desde ese momento, en el principal motor econónico del municipio de La Granja”.

El primer edil también quiso aprovechar la efeméride para destacar “el cariño que tenía Don Juan con el pueblo que le vio nacer, que hacía expreso allá donde tenía la ocasión”. “Estar hoy en este acto religioso”, zanjaba el alcalde, “es también un momento que sirve para reivindicar lo que fue su legado nacional pero también su contribución a que el Real Sitio pueda seguir sintiéndose orgulloso de un vecino ilustre que hizo mucho por España y por un vecino que, comprometido, posibilitó la estabilidad y consolidación de la actividad vidriera, tecnológica y puntera, de La Granja”.

Infanta cristina

Por otro lado, la conmemoración del fallecimiento de Don Juan de Borbón dejó una imagen poco habitual en los últimos tiempos, como es la presencia de la Infanta Cristina en un acto institucional.

En este sentido, la llegada al templo de la infanta Cristina de Borbón (sin su marido ni sus hijos), que volvía a coincidir con su hermano, el Rey Felipe VI, tras años sin hacerlo a causa de los problemas que tanto ella como su esposo, Iñaki Urdangarín, han tenido con la Justicia.

Con este contexto, la hermana del Rey Felipe VI entró en el templo 20 minutos antes del inicio de la ceremonia acompañada por su prima Alexia de Grecia. Poco después entraba su hermana mayor, la infanta Elena y más tarde los Reyes eméritos Juan Carlos y Sofía; él ayudándose de un bastón para caminar. A las 12 en punto del mediodía llegaban al Monasterio de El Escorial el Rey Don Felipe y Doña Letizia, a los acordes del himno nacional.

Vida de Don Juan

Don Juan de Borbón, según explica el historiador y cronista del Real Sitio, Eduardo Juárez, “estaba el tercero en la sucesión al trono pero como sus hermanos fueron renunciando”, detalla Juárez “le cayó a él”. Y es que, cuando empieza el golpe de Estado, él es favorable porque piensa que terminará con la República y conllevará la vuelta de la Monarquía, y él ostentaba los derechos dinásticos.

Lo que pasa, relata Juárez “es que en 1942 todo cambia y Franco saca a los falangistas del poder y no proclama una Monarquía ni nombra a un sucesor ni un Rey, por lo que él firma el documento de Lausana que condena el franquismo” y así se opone firmemente al régimen del General Franco.

La relación de Don Juan con el municipio de La Granja, continúa relatando el cronista, “es siempre eterna”, porque él, describe el historiador, “siempre ve en La Granja sus sueños de niñez, sus jornadas veraniegas con su padre recorriendo el Real Sitio, y sobre todo , los años en los que la Monarquía era poderosa y grande”.

Pero los vecinos de La Granja, reconoce Juárez, también tiene su punto de vista. “Para los habitantes de La Granja, él, Don Juan, también representa el momento en que La Granja era la capital del Reino y la sede de la Monarquía, la Casa del Jefe del Estado, que cambia con la Guerra Civil y el franquismo”, detalla Juárez.

Además, los habitantes de La Granja suelen alejarse de ese franquismo… A modo de ejemplo, el cronista oficial detalló que “cada 18 de julio, todos los habitantes se largaban a pasar el día al campo para no estar en La Granja mientras Franco celebraba el alzamiento nacional” contra el gobierno de la Segunda República Española. Pero en 1973, año en el que Don Juan acude a La Granja en la efeméride, “es sorprendente”, desvela Juárez, pero “todos los habitantes de La Granja salen a recibirle y, desde entonces, siempre tenía una acogida tremenda del pueblo, que lo acogía como a uno más”.