Pablo Martín Cantalejo – Las procesiones por TVE

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Acabamos de iniciar una semana muy significativa para los creyentes, y que será muy bien aprovechada para los que no lo son tanto y quieran disfrutar de unas jornadas de asueto. Nuestra Semana Santa arrancó días pasados en el momento en que el jesuita segoviano Daniel Cuesta Gómez pronunció el pregón anunciador, al que fechas después siguió otro que podríamos llamar pregón musical representado por la sesión de clausura de la Semana de Música Sacra con las “saetas y otros quejíos” muy ovacionados en la voz de María José Pérez con el fondo de la guitarra de Kaveh Nassehi. Y es que liturgia y música siempre han estado unidas. Ahí están como ejemplo el Cancionero de la Catedral de Segovia, publicado en una lujosa edición en 1976, y otras numerosas y valiosas obras musicales conservadas en el archivo catedralicio.

Estamos, pues, imbuidos plenamente en la Semana Mayor de los católicos, y sus representaciones dramáticas en versión de cortejos procesionales invitarán a la reflexión y meditación sobre los misterios que representa cada uno de los “pasos” que en ellos desfilarán, para hacernos rememorar los también “pasos” dolorosos dados por Jesús de Nazaret en su Calvario. Precisamente esta referencia a las procesiones me retrotrae a varios años atrás, concretamente a 1969, cuando las procesiones segovianas fueron retransmitidas en directo por Televisión Española, gracias al empeño y eficaces gestiones del entonces gobernador civil Adolfo Suárez, que poco tiempo después se convertiría en el director general de la Radiotelevisión Española.

A primeros de marzo de dicho año me dijo Adolfo Suárez (con quien con mucha frecuencia conversaba en su despacho por mi tarea informativa local en el periódico) que había gestionado en TVE la retransmisión en directo de nuestras procesiones, y que me apresurase a preparar los guiones que sirvieran para la realización de las mismas. Días antes de Semana Santa, con el director de la retransmisión, Pedro Grima, y parte de su equipo técnico, recorrimos los itinerarios, y eligieron el Azoguejo como lugar idóneo para “centro de operaciones”, por lo que al pie de la terraza de Santa Columba se estableció el punto principal de la retransmisión, que en base a mis guiones, estuvo a cargo de la voz de Santiago Vázquez, muy conocido aquí por los años que estuvo como locutor en Radio Segovia.

Por aquella época, las procesiones contaban con número muy reducido de penitentes para acompañar a los distintos “pasos”, por lo que se presentaba una cierta dificultad a la hora de la retransmisión, pues podía resultar demasiado breve a juicio de los técnicos. Se estudió el tema y, como entonces la televisión transmitía solo en blanco y negro, se encontró una curiosa solución: Al objeto de alargar un poco los cortejos, en ambas jornadas de Jueves y Viernes Santo, determinado número de penitentes, ataviados con las túnicas de las respectivas cofradías, al llegar a la altura de la Casa de los Picos debían salir de la procesión y con toda la rapidez posible, subir por la calle Obispo Gandásegui para seguir hasta la de San Juan y allí incorporarse de nuevo al cortejo, a fin de “alargarle” un poco más ante las previsiones de la retransmisión. De esta forma, bien original, se salvó la dificultad, por la excelente disposición y, por supuesto, por la agilidad en su carrera, de los que fueron encargados de cumplir la misión de “doblar” el número de penitentes.

Afortunadamente, y gracias al equipo técnico y a los voluntariosos cofrades (que éstos sí que hicieron una buena penitencia), las retransmisiones resultaron un éxito, y así se destacó el domingo 6 de abril en “ABC” por su crítico de Televisión, Enrique del Corral.

La cordial y efusiva felicitación a todos de parte de Suárez no se hizo esperar.