Pablo Martín Cantalejo – El bus 9 “Casco Antiguo”

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El servicio que presta el “desafortunado” autobús urbano de la línea 9, calificada “Casco Antiguo”, denominación impropia pero que se mantiene a pesar de continuas sugerencias, bien merece un comentario un poco más extenso.

El nacimiento de esta línea -hoy desviada de su recorrido habitual por causa de las obras en la calle de San Juan- parecía que abría un horizonte positivo en el transporte urbano, pero las esperanzas pronto se vinieron abajo por una serie de circunstancias, la primera, porque el autobús original era protagonista de frecuentes averías que obligaban a suspender el servicio durante días, y en ocasiones, durante meses. Luego fue sustituido por otro que no reunía adecuadas condiciones para los viajeros, y ahora tenemos uno nuevo que cubre el recorrido provisional pero que, como ocurrió con los anteriores, apenas es utilizado. Sólo de vez en vez monta algún viajero, y aparte de los residentes, prácticamente casi nadie más le utiliza. Curiosamente un día hemos visto el bus lleno, al parecer ocupado por un grupo de excursionistas que debió “descubrirlo” por casualidad.

Bien; a todo esto, un directivo de AVRAS, la Asociación de Vecinos del Recinto Amurallado que tanto “pelea” por el bienestar del mismo y sus habitantes, sin que “las estancias superiores” se dignen apenas escuchar sus observaciones, a lo que ya estamos acostumbrados en esta ciudad, ha expresado hace algunas semanas en estas páginas varias sugerencias, entre las que algunas se refieren al bus de la Línea 9. Piden aumentar su frecuencia, cosa lógica ahora que no llegan los demás autobuses a la calle de Colón, y, por supuesto, la necesidad de que su servicio sea continuo paralelamente a los que se ofrece en las demás líneas, pues se inicia a las 11 de la mañana, se interrumpe de 2 a 5, y concluye con el último recorrido a las 7,30 de la tarde. Otra cuestión reclamada es que se señalen adecuadamente sus paradas -aunque sea utilizando medios provisionales hasta la “recuperación” de la calle de San Juan- y asimismo el anuncio de sus horarios.

A pesar de que se viene pregonando insistentemente eso de “la participación ciudadana”, en algunas circunstancias se omite por completo sus ideas, pues, por ejemplo, no parece que nadie se haya interesado en ver la posibilidad de cambiar el punto de parada del bus 9 en la plaza de la Artillería. Y es que si estuviera, como ya hemos sugerido algunas veces, junto a la de los autobuses de la estación del AVE, algunos de los viajeros que llegan en ellos a esa parada descubrirían el bus 9 y podrían utilizarle; eso sí, si la señal de su recorrido fuera corregida, como ya hemos pedido también en bastantes ocasiones, y se sustituyera lo de “Casco Antiguo” por “Acueducto-Alcázar-Acueducto”, como se expresa en algunos de los carteles informativos en las paradas. Estos destinos sí contribuirían, con toda seguridad, a que este minibús fuera más utilizado por los turistas, y asimismo por los propios vecinos, pues hay que reconocer que son muchos de éstos los que todavía ignoran la existencia del bus de la Línea 9 y, por consiguiente, el recorrido que efectúa.

Hay que insistir, por supuesto, en solicitar que se tomen en consideración todas estas ideas, especialmente en estos momentos en que el minibús pudiera ser más utilizado si fuera más conocida su existencia y, por supuesto, pedir, como insiste AVRAS, la frecuencia de su paso por el recorrido provisional y el aumento del horario de su servició, excesivamente limitado.
Ahora, la pregunta final: Sin participar en la lista de “preferencias” en la tan “sorprendente” votación popular municipal, ¿será posible que alguna de estas sugerencias sea aceptada?