Manuel Fernández Fernández – La gestión del (des)Gobierno avala a Luquero

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Un largo titular en recientes páginas de este Diario me inclina a escribir estas líneas de parecido, pero muy contrario titular y contenido.

Como ciudadano que goza Segovia y sufre su gobernanza, puedo opinar y opino que hay que ser muy desahogado, narcisista o tener escaso sentido de la responsabilidad, para afirmar en grandes letras de molde que la gestión del gobierno avala la candidatura de quien los últimos años ha sido responsable de la alcaldía segoviana, y basándose en ello presentar su candidatura para una nueva legislatura.

Modestamente opino que en estos días de elecciones, tiempo en que cada sigla, partido o coalición ofrece “el oro y el moro”, y, por supuesto, como afirma la primera edil segoviana, el mejor aval es mostrar la labor realizada, pues siguiendo con los dichos, “más vale un hecho que mil palabras”, el bagaje aportable por la señora Luquero no sólo no es espectacular, sino que es evidente y palpablemente negativo.

Opino que lo lógico sería pedir disculpas por lo poco logrado para la ciudad y lo mucho empleado en pagar errores vía judicial, lo realizado en contra de la voluntad de la ciudadanía, la reiteración de obras mal ejecutadas, pechando con gastos que deberían pagar las empresas ejecutoras, los concursos oposición anulados y repetidos por irregular ejecución, han dimitido algunos ediles, no hay demasiado cordial trato con diversos colectivos ciudadanos, se han realizado gastos elevados sin resultado alguno, como el célebre CAT, de tan ampulosa denominación como carísimo proyecto, pero, sin ver su terminación, y menos su utilización, aunque ¡qué casualidad! ahora, próxima la fecha de elecciones, aparecen mogollón de aspirantes a su ocupación, o la flamante flota de 200 bicicletas, mitad a sólo pedal, mitad con motorcito, todas ellas con su ecológico nombre: cigüeña negra, alcón peregrino, buitre leonado…, y que como en la canción infantil de antaño nos preguntamos “¿dónde están las bicis, matarilerilerile…?”, los plazos casi estatutariamente incumplidos, hacer las cosas “sí ó sí”, la flota de autobuses que, con “estrambote” como los sonetos, de su fecha de caducidad, cada día alguno se negaba a dar servicio en la vía pública, pero ¡otra casualidad! cercana la fecha de elecciones van saliendo de cocheras los nuevos, aunque incluso en este justo y necesario relevo, se han dado algunos errores como tener que “utilizar microscopio” para leer los nuevos horarios…, e, ignoro si por lo del dicho “divide y vencerás”, la gobernanza de la señora Luquero ha sido una constante muestra de parcialidad, desuniendo a la ciudad en vez de unir al personal, cumpliendo con puntual y exitosa realización la rencorosa y parcial “memoria histórica”, defenestrando a los “caídos por Dios y por España” mientras no se tomaba respiro para homenajear a los “fallecidos en defensa de las libertades y por el odio franquista”, ella que tan alto y claro al tomar posesión prometió que “sería la alcaldesa de todos los segovianos”…

Aunque se están acumulando obras que llevan tiempo pidiendo su urgente ejecución, como pavimentación de calles, restauración de pavimentos deportivos, Casa del Deporte…En fin, que no es una gobernanza como para sacar pecho, a menos que, como en el deporte, la mejor defensa es un inicial ataque, o que se sea tan prepotente como el jefe nacional D. Pedro, que no se besa porque no se llega y que está tan satisfecho de haberse conocido que para responder a un taxista quién era, le respondió, como Dios a Moisés, “yo soy el que soy”.

Pues eso, que aunque estemos en tiempo de campaña, todos los días son electorales, pues la ciudadanía ve cómo se gobierna y administra, aunque a veces nos coma el coco más una verborrea superficial y ficticia que la palpable realidad, que viendo lo que ha hecho por el país el pretendiente, cómo ha vivido, y lo que ha pensado, presupuestado y realizado, y las encuestas, aunque ya sabemos que para nada fiables, le dan como posible reincidente para presidente del país al que llega con los votos de los que odian y se quieren separar de España.

A veces tenemos lo que merecemos, y los segovianos ya tenemos la experiencia de los últimos años de gobierno local.