M. Velasco – El Ayuntamiento debe cuidar más a los medios de comunicación

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Sin perjuicio de que otro dia “La calle” pueda hablar de lo que ha pasado y pasará políticamente en el seno de la Diputación Provincial (donde se han registrado hechos poco edificantes, pactos contra natura, deserciones, transfuguismo encubierto, ninguneos,etc. que han trascendido incluso al propio Partido Popular) lo cierto es que la actualidad política de este fin de semana obliga a comentar lo que supone de noticia la conformación del nuevo Ayuntamiento y la reelección de Clara Luquero como alcaldesa de Segovia con cuya vara de mando mantendrá a raya al equipo de la Corporación Municipal.

A decir verdad nada hubo que se saliera de la normalidad prevista (excepto el inoportuno bostezo de la concejala Claudia de Santos o la rebeldía de la medalla corporativa de Azucena Suárez) dados los encuentros y desencuentros, pactos de conveniencia y exigencia de permanencia en la titularidad y en el poder, imposiciones, chantajes y cesiones entre el PSOE, IU y PODEMOS que eran, en definitiva, donde se encontraba la llave que abriría a Clara Luquero otra vez, la puerta de la gobernanza.

Mas en el marco de la sesión de investidura, conviene advertir a la alcaldesa que debe poner más atención respecto al tratamiento hacia los medios (y las medias, je,je) de comunicación y que debe cuidar más el que éstos puedan desarrollar en las mejores condiciones posible el ejercicio de su trabajo por donde se traslada a la ciudadanía el trabajo de la municipalidad. No fue así en aquella sesión de investidura, toda vez que les fue hurtado a los medios (y a las medias) parte de la tribuna que habitualmente usan para su ejercicio profesional ocupándolos con parte del público asistente al acto, que ya dispone de otra tribuna enfrente. Con cuyo ninguneo se obligó al menos- a un profesional de la información, articulista de opinión de un periódico local, a buscar emplazamientos disuasorios que dificultaron su labor. Reseñado, pues, este incidente poco favorable para las relaciones entre la información y el quehacer diario del gobierno municipal, es de esperar que por quien corresponda se corrija semejante ninguneo para lo sucesivo.

Por lo demás la sesión, como decíamos, no deparó muchas sorpresas más. Ni salieron en absoluto de la urna del sufragio ningún gato (ni blanco ni negro) que pudiera alterar lo pactado de antemano entre el partido de Clara Luquero (10 escaños), IU (dos escaños) y Podemos (1 escaño), pero sin que haya trascendido claramente (otra cosa son las elucubraciones) de cuales han sido las condiciones –incluso económicas- por las que ha tenido que pasar la nueva alcaldesa para llegar a la simbólica vara del poder. Frente a las dos concejalías para IU donde se sustentan parte de ese pacto de gobierno, se registraba la postura del concejal de Podemos, que declinó la invitación de Clara Luquero para entrar en el equipo de gobierno (acordado así por sus bases) ni quiso que le impusiera la medalla corporativa como adoptaron los dos concejales de IU. Se cerraba así, con el himno a Segovia entonado por la corporación y la concurrencia , más de un mes de incertidumbres y de posicionamientos que han de dar –y ese es el deseo de los segovianos (también de “La calle”) una nueva etapa de gobernabilidad estable y conciliadora que repercuta –como no puede ser de otra manera- en el mejor bienestar de la ciudadanía y en un desarrollo próspero de una ciudad a la que tanto amamos todos. Lástima que, al final, la nueva alcaldesa (en el capìtulo de reconocimientos con que se cerraba su discurso de investidura) no se acordara de mencionar la importante labor de los medios de comunicación en el ejercicio diario de la información municipal. Otra vez será.