José María Martín – Al profesor Soto Rey

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Me permites, Javi.

Entre tantas cosas que has llevado a efecto a lo largo de tu intensa trayectoria deportiva; entre tanto entrenamiento, éxitos deportivos, reconocimientos, estudios… en cierta ocasión, después de regresar de un campeonato del mundo, me dejaste dos perlas que inserté en El Adelantado: “Lo más importante es saber lo que uno es capaz de hacer, para hacerlo con ilusión. De verdad que merece la pena intentarlo”. Y justo al lado escribí otro de los valores que te han guiado: “mi vida no tiene sentido sin deporte”.

Dado que he tenido la satisfacción de seguir tus evoluciones, ya como atleta, ya en medio de tu quehacer diario, hay pocas cosas que me sorprendan de ti. Cierto es que, cuando días pasados tus padres me comentaron la subida del último peldaño -por ahora-, quedé fascinado: “Javi imparte clases en la Universidad Autónoma”. Tu sabes, yo sé, que conocimientos no te faltan para el desempeño de labor tan importante. Hace ahora poco más de dos años que te doctoraste en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Y ya sé que no me lo vas a decir -eres incapaz de hacerlo-, pero los doctores que a su vez tuvieron que juzgar tu trabajo te pusieron en la ‘nota’: sobresaliente cum laude.

Tampoco puede extrañarme, en ese mismo camino, que seas formador externo de estudios de postgrado en cinco universidades en el bloque temático relacionado con el deporte y la discapacidad. Reitero tu idea de camino a seguir: “Lo más importante es saber lo que uno es capaz de hacer…”. Porque, además de lo expuesto, realizas trabajos como investigador del Centro de Estudios sobre deporte inclusivo(CEDI).

Atrás quedaron los tiempos en los que, a través de la lucha en los entrenamientos, el COE y la Federación de Deportes para Sordos te designaron como el mejor deportista sordo del siglo XX; también el premio, tan merecido, a los valores humanos que te entregó Radio Nacional de España… y en las paredes de la casa de la familia, colgaron más de doscientas medallas y títulos por doquier. Esfuerzo y éxito.

Que los caminos que elegiste de integridad y caballerosidad no te abandonen.

Enhorabuena por tu matrimonio.

Con mi abrazo más sincero.