Javier de Andrés – Todo a la vez

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Menudo fin de semana nos espera en lo deportivo, que lo de las elecciones ya es harina de otro costal y ahí no me meto, que me escaldo. El Naturpellet Segovia se la juega en Valdepeñas para no apearse de la élite mundial del futsal, el Viveros Herol Balonmano Nava viaja a Galicia con la idea de finiquitar su ascenso a una de las mejores ligas del mundo; y la Gimnástica se enfrenta en un clásico de la Tercera con la Arandina – ojalá pronto ambos en Segunda B – en la pelea por el título de Liga que otorga importantes ventajas a la hora de ascender al fútbol profesional. Qué quieren que les diga, me gustaría acercarme a los tres partidos, y me da que seguramente no vea ninguno. Cosas de curro, qué le vamos a hacer.

Y pensando un poco en los tres partidos y en las repercusiones, me acuerdo primero de Diego Gacimartín en los del fútbol sala; en su gestión del vestuario y en que, pese a las adversidades y zozobra, siguen dependiendo de sí mismos para lograr la permanencia en la última jornada. Buen trabajo, pese a todo. Puede que lo que pase después de salvar la categoría sea más doloroso, pero en eso ya el entrenador poco puede hacer. En los del balonmano no puedo dejar de pensar en su capitán, Carlos Villagrán. Especialista en dar la cara cuando el equipo se ha quedado a las puertas de varios ascensos, incluso con lágrimas en los ojos y la voz entrecortada. Las próximas lagrimas serán de alegría y no conozco nadie que lo merezca más. Su éxito es mi alegría.

De los futboleros, creo que es de justicia referenciar el trabajo del cuerpo técnico de la Gimnástica Segoviana. A falta de cuatro partidos peleando con dos equipos con más recursos económicos y horas de entrenamiento están a un punto de ser primeros y con la clasificación para la Fase de Ascenso virtualmente conseguida. Lo de subir será, como casi siempre, una lotería. En cualquier caso, con Mika y Agus en ataque tienen un montón de boletos, porque son de los que hacen goles hasta dormidos. Que dure la racha.