J. Fuentetaja – Lugares segovianos no integrados en ninguna comunidad

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En los primeros artículos de esta sección, allá por el mes de agosto, nos referimos a la importancia que tuvieron las antiguas comunidades de ciudad o villa y tierra en la configuración geográfica de la actual provincia de Segovia. Un estudioso de estos temas, me recordaba no hace mucho, que el mapa provincial allí descrito estaría incompleto si no se añadieran a los territorios comuneros las villas y poblaciones eximidas, que no estaban incluidas en ninguna comunidad, bien por pertenecer a señoríos, principalmente del Obispado y Cabildo catedralicio de Segovia; bien por hallarse sometidas bajo la jurisdicción de otras oligarquías nobiliarias; o incluso por constituir realengos fundados por la propia Corona, como sucede con Santa María la Real de Nieva. En cualquier caso debe recordarse que la totalidad de los señoríos fueron abolidos por las Cortes de Cádiz en 1.811.

Coincido con el experto observador, en la conveniencia de completar aquellos escritos para permitir dejar constancia expresa de cual fueron las poblaciones de la actual provincia de Segovia, que no pertenecían a ninguna comunidad de ciudad o villa y tierra en el momento de fijarse los nuevos límites provinciales del año 1833. Sirva también para despedir un año en el que este periódico ha tenido a bien recoger esta serie de artículos dominicales, con los que hemos intentado acercarnos a una parte de nuestra razón de ser. Por orden alfabético y salvo error u omisión, serían las siguientes:

AGUILAFUENTE: Pertenece al Cabildo Catedralicio de Segovia hasta el año 1.536, en que es vendida como señorío al Duque de Béjar, después de que la villa secundara la rebelión comunera de 1520.
CABALLAR: La antigua Cova Coballa, es entregada al Obispo de Segovia, Pedro de Agén, por la reina Dª Urraca en 1.123. Su nombre original procede de la existencia de una cueva en donde se guardarían caballos.

CASTILNOVO: Perteneció a Don Álvaro de Luna, al Marqués de Villena y a Fernando el Católico, quien la adquirió a este último y que luego fue entregada en lote a su hija Juana de Aragón, para su matrimonio con el Condestable Don Bernardino de Velasco, Duque de Frías.

FUENTEPELAYO: En el siglo XI pertenecía a la Comunidad de Villa y Tierra de Cuéllar. Paso a convertirse en señorío del Obispado de Segovia, en el año 1.181. En 1.589, Felipe II, con la bula del Papa Gregorio XIII, vende la villa en subasta y se la concede en señorío a Don Alonso Gómez Gallo (la representación de su segundo apellido aparece hoy en el escudo municipal junto al báculo episcopal). El Rey concedió a los vecinos el derecho de tanteo para que se quedaran éstos con la villa por el mismo precio en que fue adjudicada por importe de 7.070.187 maravedíes, sin que esta opción llegara a concretarse.

LAGUNA DE CONTRERAS: Donada por Alfonso VII al Obispado de Segovia en 1.136, junto con San Pedro de Revenga hoy despoblado de su municipio. Cuando Felipe II inicia la venta de jurisdicciones, Laguna de Contreras intenta comprarla, pero al no poder reunir el dinero suficiente llega a un acuerdo con la notable familia de los Suárez de la Concha de Segovia, para que fuera adquirida por ellos en señorío.

NAVARES DE LAS CUEVAS: Donada por el Rey Sancho III al Obispado de Segovia. Fue entregada en señorío en el siglo XVI al primer señor de la villa D. Cristóbal Barros y Peralta.

PELAYOS DEL ARROYO: Pertenecía al Obispado de Segovia, quien vendió la villa al Duque de Béjar al término de la Guerra de las Comunidades.

RIAZA: Poblada ya en el siglo XI, hacia 1.139, pasa a ser señorío del Cabildo Catedralicio de Segovia, hasta el año 1.430 en que se integra en los dominios de Don Álvaro de Luna. El señorío de Riaza perteneció a partir del siglo XVI y hasta la eliminación de los señoríos a los Duques de Maqueda.

SANTA MARIA LA REAL DE NEVA: Fundada en el año 1.395 por Enrique III, por intercesión de su esposa Catalina de Lancaster, con objeto de crear un santuario que albergara la talla de la Virgen de la Soterraña, que había sido encontrada tres años antes. Es una villa de realengo, eximida de exenciones fiscales y liberados sus vecinos de ser reclutados para el ejército real.

SOTOSALBOS: Villa donada al Obispado por Alfonso I El Batallador. En el año 1.536, el Cabildo Catedralicio vende la propiedad a Don Pedro de Zúñiga, pasando en señorío al Marquesado de Aguilafuente.

TURÉGANO: Inicialmente su nombre era Todosano. En 1.123 fue adjudicado por la reina Urraca y Alfonso VII al recién instaurado Obispado de Segovia y a su primer Obispo Pedro de Agen.

A destacar los casos de El Espinar y de Veganzones, que compran su jurisdicción en tiempos de Felipe II, desgajándose la primera de la Comunidad de Segovia y la segunda de su Cabildo catedralicio.
Por último citar los recintos religiosos del Priorato de San Frutos, donado por Alfonso VI en 1.076 al monasterio benedictino de Silos; y el Monasterio de Santa María la Real de Sacramenia, abadía fundada por Alfonso VII en 1.141, para traer a la misma a una congregación de frailes franceses del Cister.