Carolina García – Emociones en las madres deportistas (II)

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Hace 15 días nos quedábamos en la parte en que la madre que está entrenando ya ha pasado el primer reto, que es darse tiempo para ella misma. Aunque siempre será después de dejar bien atendidos a los hijos, pareja, trabajo, etc…

Así que enhorabuena, ya has tomado la decisión y estás entrenando. Ahora vienen los juicios, porque tu entorno te quiere mucho, pero tiene sus miedos ya que cuando alguien emprende algo nuevo y sale de su zona de confort, la primera emoción que sale con la alegría es el miedo. Realmente los tuyos te quieren proteger, y sin querer hacer daño comienzan con los comentarios de… ¿qué necesidad tienes de pasar frío? ¿Y te vas a ir a correr tal carrera? ¿Y los niños? ¿no vas a pasar tiempo con ellos? O comentarios del tipo: “si todos los fines de semana tienes cosas que hacer, correr aquí o allá…”.

A esas personas las llamo ‘ladrones de sueños’. Pero tranquila, ellos solo son los personajes de la ‘película’ para que saques el valor de reiterarte en tu decisión. Por desgracia hay muchas mujeres que abandonan. Así que prepárate para tener las emociones a flor de piel, que empieza la montaña rusa de las emociones.

Unos días estarás súper ilusionada con mejorar tanto física como deportivamente, pero otros días esos comentarios harán que quieras abandonar. Habrá días en los que te rías en los entrenamientos y otros en los que te duelan hasta las pestañas, pero al final lo importante es que tengas claro el por qué y para qué lo haces.

Desde mi experiencia tienes dos formas de verlo, claro está que por ti misma, pero si hablamos de madres deportistas, tus hijos pueden ser tu excusa o tu motivo. Y yo aprendí que les enseño más haciendo que no haciendo. Así que cuando estás cansada, pero te calzas tus zapatillas y sales a entrenar les enseñas, disciplina, lucha, constancia y que tienes fuerza para luchar por tus propios sueños, que independientemente sean más grandes o pequeños, son tus sueños y los puedes lograr. Estos valores son importantísimos en la vida misma, así que tranquila porque lo estás haciendo muy bien, los estás educando muy bien con buenos valores y sobre todo con el ejemplo.

Continuará…