Pensando en el Peregrino

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Señora directora:

Como habituales peregrinos, hace unos días, un grupo de amigos decidimos hacer la etapa del Camino de Santiago entre Cercedilla y Segovia.
Una etapa que ya habíamos realizado en varias ocasiones y que nos resulta de una belleza intensa.

Y como peregrinos habituales en el Camino de Santiago, lo que nos sorprende es la falta de albergue público en Segovia. En Segovia ciudad.
El peregrino llega a la capital tras haber recorrido casi una treintena de kilómetros desde Cercedilla, de los cuales los últimos 8, aproximadamente, son por un terreno sin ningún lugar sombrío donde refugiarse en los días de sol. Llegas a la capital por el denominado “Camino de los Tanques” y alcanzas el Parque de la dehesa pensando en finalizar el largo y duro día.
Cuál es la sorpresa del peregrino de a píe, cuando pregunta por el albergue de peregrinos y le indican que se encuentra en la población de Zamarramala. Población perteneciente al municipio de Segovia, pero distante del mismo varios Kilómetros.

Se le indica que, desde el citado parque de la dehesa, debe de ir por las calles de la cuidad hasta el acueducto, donde a sus pies se encuentra la Oficina de Recepción de visitante para poder sellar su credencial de peregrino.

Posteriormente, y siempre si pretende seguir el recorrido del Camino de Santiago, ascender por la “Calle Real”, hasta la Plaza Mayor, para una vez allí, visitar la Catedral y poder sellar en ella. Posteriormente realizar el descenso, por las calles del barrio de Las Canonjías, hasta el barrio de San Marcos y desde allí emprender una subida de un kilómetro hasta alcanzar, por fin, el anhelado albergue público de peregrinos de la ciudad de Segovia. Un magnífico alberge, por cierto.

El problema no es el albergue, sino la ubicación del mismo. Dicha ubicación no está pensada para el peregrino, sino con otros criterios.

El peregrino, cuando llega al final de la etapa prevista, lo que quiere es alcanzar con prontitud el albergue para descansar del duro día. Para después, una vez descansado, poder visitar la ciudad y disfrutar de los encantos que esta le ofrece.

Segovia tiene muchos encantos que ofrecer al peregrino.

¿Alguien se cree que el peregrino va a hacer una ruta turística por la ciudad, cargado con su mochila, antes de ducharse, asearse y descansar en el albergue?
¿Alguien se creer que el peregrino va a volver a Segovia desde el albergue de Zamarramala para pasar la tarde disfrutando nuestra magnifica ciudad y sus encantos, para luego regresar al Albergue?

Desde las diversas administraciones, Ayuntamiento, Diputación, Obispado, etc., no se pondrán de acuerdo en encontrar un lugar de mejor ubicación para el albergue de peregrinos de la ciudad y poderlo gestionar de una manera eficiente. La ubicación del antiguo parque de Bomberos. Algún local en la zona de Santa Eulalia o San Millán.

Si no lo saben miren hacia Burgos. Un magnífico albergue en el centro de la ciudad y que al peregrino le invita a pernoctar en el y disfrutar de la ciudad.

Se nos llena la boca con todo lo que se hace en la provincia por el Camino de Santiago y sus peregrinos, y ¿en la ciudad qué? Llenamos los periódicos con fotos de paneles y señales y ¿pensamos realmente en el peregrino? ¿queremos, realmente, que el peregrino disfrute de nuestra ciudad como los peregrinos disfrutamos de otras ciudades?

Juan Carlos Velasco Nieva