Juan Andrés Saiz Garrido-Kupfunana segoviano

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Las muertes producidas por un ciclón en la zona norte de Mozambique se cuentan por cientos; la ciudad de Beira ha quedado prácticamente arrasada. Esto ocurrió a mediados de marzo y su difusión en los telediarios ha sido escueta y efímera; sin embargo, el misionero segoviano Jesús Torres se ha volcado en trasladar esta situación de emergencia a su entorno (que es mucho), a través de los medios segovianos y de las redes sociales. La respuesta está siendo muy generosa, —canalizada en las conocidas cuentas corrientes de Caja Segovia, ahora Bankia—, en correspondencia a lo mucho que él ha ayudado a cuantos ha conocido. Kupfunana es una palabra del changana que resume este espíritu solidario: “Ayudarse unos a otros”.

Se da la circunstancia de que Torres estuvo durante el pasado mes de febrero en Mozambique, revisando los proyectos de cooperación vigentes (consultorios médicos y rehabilitación de escuelas), y a los pocos días de su retorno a España tuvo lugar la catástrofe. Estos viajes periódicos le dan vida, pues de este último volvió muy restablecido de sus achaques de salud.

De todo el proceso saco varias conclusiones: una, los medios informativos segovianos son mucho más veraces, cercanos y eficaces que las grandes cadenas; dos, el efecto multiplicador de las redes sociales no sólo sirve para divulgar simplezas e intoxicar al personal con mentiras, también funciona en positivo para embarcarnos en proyectos nobles; tres, la gente de Segovia, de nuestra Segovia, de la Segovia de Jesús Torres (La Estación de El Espinar, parroquia de San Frutos, Pinillos, Aguilafuente, Aldea Real…) es buena, generosa y solidaria, a poco que un amigo te llama; y cuatro, el proyecto Kupfunana sigue vivo y funciona en las dos direcciones: lo mismo canaliza la ayuda de los segovianos a Mozambique que recarga de salud y entusiasmo el cuerpo herido del veterano misionero, que pasó allí 28 años y vuelve siempre que puede.