Jose María Martín Sánchez – “Del caño al Coro, del Coro al caño”

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Hoy, por si de interés fuere, describo detalles de una parte dentro del todo que es nuestra “Dama de las Catedrales”, así conocida por sus dimensiones y elegancia, frase atribuida a Emilio Castelar, aquel que fuera, entre otras muchas ocupaciones, presidente de la 1ª República española a finales del siglo XIX. Pues eso, que desde aquí “pa bajo” dejo apuntes sobre su Coro.

Por ejemplo: la sillería. De lo que yo sé, se confeccionaron para la catedral vieja por el año 1470. Realizadas en nogal, su estilo gótico. Están colocadas en “U” y se ordenan en sillas altas y bajas, con un detalle a resaltar: la del centro (también conocida como episcopal), lleva grabado el escudo de Arias Dávila. Ahí se sentaba (1). Hay dos asientos reservados a monarcas. Son los más cercanos a la verja. Los estrenaron Enrique IV, el que mandaba, y su segunda esposa, Juana de Portugal. Ambas sillas llevan sus escudos: la de la reina en el lado de la Epístola, la del Rey al del Evangelio.

Los asientos fueron trasladados por P. Fernández y Lucas de la Saz en número de 97. De las que faltaban, hasta los 117 existentes, doce fueron confeccionadas por los entalladores Juan Gil y Jerónimo de Amberes, en 1558 (2). Al no ser aún el número suficiente, en el año 1790 se encargó al maestro carpintero y tallista del Rey Fermín Huice, que vivía en San Ildefonso, y a Francisco Rodríguez, que desarrollaba el mismo oficio para la catedral, la “construcción” de ocho más.

Si les diera por preguntar las medidas del coro, busco el dato y se lo digo… Ya está aquí. Si es a la larga: 23 varas y media; anchura, un poquitín más de trece varas (3). Ahora buscan el “convertidor”, suman, restan, dividen… y lo encuentran. Soy de letras… (Abajo les doy pistas).

Sepan también, que hay una gran verja que cierra el coro. Más, si retrocedemos en historia, les digo que primeramente fue de madera. La construyó Pedro Mayoral en 1563. Años después el cabildo decidió sustituirla por otra similar pero de hierro. La de madera, porque no se tiraba nada, se colocó en la capilla de San Blas, donde estuvo hasta 1729.

El trabajo se lo encargaron al rejero de Elgoibar, Bartolomé Elorza, Fallecido este antes continuó la obra su hijo Antonio, que la colocó en 1730 ¿?; le pagaron 62.000 reales. La reja se confeccionó en Eibar. La familia Elorza, con ayuda de Gregorio Aguirre, su yerno, realizó 22 trabajos para la catedral.

Características: consta de dos cuerpos y tres calles. Las laterales son más anchas que la central. El coronamiento de la referida es obra de Manuel Juárez. El dorado lo realizaron los hermanos, segovianos ellos, Miguel y José Barbua.

Cierto. Podía hacer referencia también a los dos órganos que en lugar se ubican. Más lo dejo para otra ocasión por ser un tema majo, dada, entre otras razones, la cantidad de tubos que tiene. Y tocar con todo eso…

Les cuento un chisme de “por” por el siglo XVI. Uno de los 21 caños públicos de agua que tenía la ciudad en la época estaba en la plaza. En los descansos del canto mañanero los canónigos salían a beber agua. Ahí, al parecer, se acuñó la frase “del Coro al caño y del caño al Coro”.

Aviso: se trata de un trabalenguas, pongan cuidado al repetirlo.
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(1) Juan de Arias Dávila González había nacido en Segovia en 1436. Nombrado obispo en 1461 por el Papa Pablo II, a petición directa, concreta y sin excusas del rey Enrique IV, pese a que, por contar Juan con solo 24 años el cargo no pudo ejercerlo hasta los 28, como era norma de la Santa Sede. Durante ese tiempo percibió el sueldo de administrador de la diócesis, cargo que efectivamente ejerció hasta 1466. Además de obispo fue político, (perteneció al Consejo Real), señor de Turégano y Mojados. Era hijo de Diego Arias, contador de la Casa del Rey. Fue impulsor de la llegada de la imprenta a Segovia e imprimió el primer libro: Sinodal de Aguilafuente. Murió en Roma en 1497.
(2) CSIC. Catálogo Monumental de España, tomo II, provincia de Segovia, encargado en 1908 a Francisco Rodríguez Marín, “tratamiento monumental de las sillerías de coro”.
(3) Una vara castellana 0,835 metros.