Fermín Bocos – Andalucía no cambia

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Quienes más se juegan en las próxima elecciones del próximo 2 diciembre en Andalucía, son los andaluces. En democracia el voto es la llave para cambiar las cosas o para reafirmarlas. Esa es la esencia del juego. La última y ¡cómo no¡ polémica encuesta del CIS viene a decir que el PSOE seguirá siendo el partido más votado y que el segundo lugar se disputará en un pañuelo entre PP, Ciudadanos y Adelante Andalucía, la marca de Podemos.

El PSOE lleva treinta y seis años en el gobierno de la Junta. Es difícil explicar el fenómeno visto que Andalucía es la comunidad que acumula el mayor índice de desempleo (22,9 %), tiene grandes déficits en atención sanitaria y educativa y va por detrás del resto de comunidades en inversión extranjera. Pero ahí está la presidenta Susana Díaz con el mayor índice de aceptación respecto de sus rivales. Se habla de una Andalucía urbana y otra rural y es a la segunda a quien se atribuye gran fidelidad al voto socialista. Hay razones sociológicas (el PER, la estructura de clientelismo subsidiado) e incluso factores de memoria histórica que explican el porqué de esa adhesión mantenida a lo largo de los años. En las ciudades la cosa cambia, pero no hasta el punto de modificar el cuadro general. El liderazgo juega un papel destacado. En el caso del PP su cabeza de lista, Juan Manuel Moreno Bonilla, nunca consiguió emular a Javier Arenas. Arenas en las elecciones de 2012 consiguió 50 diputados superando al PSOE que consiguió 47 pero no pudo formar gobierno porque en Andalucía al PP le perjudican los clichés que les asimilan con el tardo franquismo. Según la encuesta, Ciudadanos podría estar en puertas de conseguir el “sorpasso” a costa de los populares pero vista la falta de carisma de Juan Marín, su líder, es un futurible que plantea dudas. Justo lo contrario de la candidata por Adelante Andalucía. Teresa Rodríguez ha conseguido forjarse una imagen de política con criterio y carisma. Se ha enfrentado con dureza a Susana Díaz y más de una vez ha marcado distancias con Pablo Iglesias negándose a ser una simple correa de transmisión de las decisiones del Podemos estatal. Podría tener en sus manos las llaves del futuro gobierno andaluz aunque tiene dicho que nunca apoyará una reelección de Susana Díaz. Llegado el caso y si los resultados son favorables, ya se vería. Hay precedentes. En Castilla-La Mancha el PSOE gobierna con Podemos y es Pablo Iglesias quien sostiene a Pedro Sánchez. En resumen, parece que Andalucía no cambia y de hacerlo sería para situarse más a la izquierda.