De cuando el consumo de luz se pagaba por número de bombillas

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José María Martín Sánchez

Si los lectores, las lectoras, hombres y mujeres, niñas y niños, adultas y “adulterios” quisieran conocer cuándo se inició esa “cosa” de la luz eléctrica para mejor ver, les pongo en el camino un nombre: Edison (Tomás Alva Edison), americano él, que en 1880, tras patentar su invento, puso en manos de la humanidad el milagro de la luz eléctrica. Sepan también que el mismo inventor creó la primera central eléctrica en 1882.

En España, el primer decreto ordenando las instalaciones eléctricas se publicó en la Gaceta de Madrid en 1885.

Más, y como quisiera contar cosas de casa, las de aquí, hago referencia a la fecha en que a Segovia llegó tan mágico hallazgo. Fue en el año1889. Concretando. Nueve años después de que el invento entrara en funcionamiento. Por lo que fuimos una de las pioneras provincias de España en contar con luz a través de filamentos.

En la referida fecha se constituye La Electricista Segoviana, S.A. Sus accionistas son todos segovianos. Problemáticos fueron sus inicios. El agua del Eresma, con sus flujos de mucha, traía “locos” a los técnicos y pese a que la luz solo llegaba a los hogares al caer la tarde, no siempre se conseguía dar servicio, ya fuere en el espacio público, ya en los hogares.

En esos comienzos no había contadores, ni de los viejos ni de los inteligentes, como ahora. Esos que te valoran el gasto por horas punta, pero nunca a la baja. Cosas. Bueno, pues, que la compañía cobraba por número de bombillas instaladas en la casa. Más, y como no todos, disponían de monises suficientes, (ahora tampoco, después de cien años) lo que hacía la familia era comprar una o dos bombillas y las iban trasladando: ahora cocina, luego paso al comedor y cuando me acueste me la llevo a la habitación.

Si en la casa existían pisos superiores e inferiores (para entendernos), para no tener que bajar y subir por la escalera con la bombilla, se hacía agujero en la superior y con una “alargadera”, por allí descendía la luz… Siempre que La Electricista consiguiera sus propósitos de transporte.

La historia es mucho más larga, pero a grandes rasgos así comenzó la era de la luz eléctrica en Segovia, que en aquel año contaba con un censo de personal en la capital de 11.500 habitantes.
Cantalejo pidió; no se lo dieron.

En el diario “La Libertad” de Madrid de fecha 28 de mayo de 1927, teniendo como base la nueva distribución de partidos judiciales, sé publicó el siguiente texto:

“Con las firmas del alcalde de Cantalejo, don Toribio Zamarro, y de representaciones de las diversas entidades de aquella población, recibimos un escrito, abogando para que en la nueva distribución de partidos judiciales se tengan en cuenta una de las soluciones siguientes:

Primera: Respetar los actuales y crear dos más: uno en Cantalejo y otro al sur de la provincia, que podría ser Villacastín o El Espinar. Esta solución nos agradaría más que ninguna, y la creemos justa en una provincia como la nuestra, donde hay malos medios de comunicación.

Segunda: Si forzosamente con la reforma han de quedar menos partidos judiciales de los que hoy existen, entonces únicamente decimos que Cuéllar, Cantalejo, Riaza y Segovia serían los pueblos mejor situados y en mejores condiciones para poderlo ser.

Tercera: Por último, si la primera solución no nos la aceptan por cara, y la segunda tampoco, por respeto a los intereses creados, nosotros, que sentimos ansias de vida, indicamos la tercera solución, creando el sexto partido, y ofrecemos el pago del coste que su nueva creación represente.

Por las condiciones geográficas e industriales de Cantalejo merece se tenga en cuenta esta petición, que beneficiaría a la extensa región segoviana en la distribución futura de los partidos judiciales”.

Desde entonces los partidos judiciales lo forman: Segovia, Cuéllar, Santa Mª de Nieva, Sepúlveda y Riaza.
El turismo que acechaba

Julio de 1897. Comentario en El Adelantado que dirige Rafael Ochoa: “actualmente está siendo visitada Segovia por gran número de extranjeros. Solo en un día llegaron en una excursión más de 50 turistas ingleses, que han obtenido fotografías de los principales monumentos de la población”.

Ya se “preveía” entonces, hace más de 120 años, que la situación se nos iba de las manos.

¡Anda que no!