Carta de Miguel Á. Gallego, candidato del PP a la alcaldía de Navas de Oro

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Señora directora:

No soy político, soy agricultor, me presento por primera vez en mi vida a la política local de mi pueblo para hacer todo el bien que pueda por Navas de Oro. Mi defecto es trabajar hasta caer rendido. Todo lo que tengo y soy lo he sudado y pagado. Ni ilegal ni moroso. ¿Dónde está la valentía de los que calumnian y denigran?

Soy un pequeño empresario agrícola de Navas de Oro, lugar donde he nacido. Nieto e hijo de resineros, agricultores y comerciantes (pegueros todos, es nuestro gentilicio), que me enseñaron a amar a este pueblo y a sus vecinos de tal manera que se lo he transmitido a mis hijos que no son de estos lares, razón por la cual nos estamos construyendo una vivienda en Navas de Oro.

Como agricultor el trabajo me tiene unido al término municipal de este pueblo. Siempre he estado censado aquí, en la casa de mis padres. Mi residencia familiar y habitual está en Ávila lugar donde trabaja mi esposa (profesora de educación secundaria y bachillerato) en un instituto de la capital. Allí han nacido mis hijos, viven, estudian y están empadronados todos. He procurado inculcar en mi familia un apego especial al pueblo de Navas de Oro, viniendo desde que eran pequeños, muchos fines de semana y vacaciones; por ello decidimos construirnos una casa aquí, como residencia familiar para el futuro; el lugar inicialmente elegido no era el actual, pero circunstancias ajenas a la familia: saber que me habían urbanizado un trozo en una finca, nos llevaron, primero con cierta indignación y luego con ilusión a construir en el lugar actual. He realizado todos los trámites pertinentes: Proyecto de Edificación visado por el colegio de arquitectos, licencia de obra mayor dada por el Ayuntamiento de Navas de Oro el día 23 de noviembre de 2010 siendo alcalde el actual Ladislao González García. En el momento de edificar se comienza según las indicaciones del arquitecto del Ayuntamiento de Navas de Oro, con un retranqueo de 5 metros por los lados de las calles. Se pagan las tasas requeridas por el Ayuntamiento por un importe de 3917,24 €. Las obras se inician en la fecha anteriormente indicada, llevándose a cabo en varias acometidas. He ido construyendo según las posibilidades económicas me lo permitían, poco a poco para no hipotecarme. Soy un trabajador nato y un hombre de palabra que le gusta cumplir en todo y con todos; el mal no va conmigo y menos con mi pueblo.

Tengo que añadir que, por historia familiar, principios, convicción y valores soy un hombre de centro oscilando entre derecha e izquierda. Nunca he intervenido en política y viendo la involución que desde hace tiempo está sufriendo Navas de Oro; así como las decisiones a mi juicio poco acertadas, que se están tomando en las actuaciones público-locales me animé a participar activamente en la política local de mi pueblo. Haciendo un hueco en mi valioso tiempo para coordinar una agrupación y participar en los comicios del 26 de mayo.

En el artículo del día 5 de mayo publicado por El Adelantado de Segovia, se pretende denigrar a mi persona y al PP con tal vileza que exijo una rectificación a este periódico, publicando esta carta íntegramente.

¿Cómo es posible que, por haberme decidido a trabajar aún más por mi pueblo, sea este preciso momento en el que se lanza a la prensa una noticia falsa y humillante para mi persona? ¿Dónde está la libertad individual para tomar decisiones sin ser vituperado? si esta es la catadura moral y altura de miras de la política que se ha llevado a cabo en estos últimos años en Navas de Oro, ¿qué se puede esperar?

No he terminado la casa por ello no tengo licencia de primera ocupación es verdad, pero no soy ilegal, jamás lo he sido. Ni tampoco moroso con nadie en mi vida.

Es muy significativo que jamás me haya pedido el Ayuntamiento de Navas de Oro ninguna deuda, y solo aparezca este artículo ahora que soy candidato del PP.

Exijo que se rectifique el desprestigio y las sospechas que se han sembrado sobre mi persona públicamente, en un periódico de ámbito provincial como es el suyo. En mi localidad todo el mundo sabe quién soy, cómo soy y cómo me gano la vida. Conocen mi capacidad de ayudar a los demás y que me gustan las cosas bien hechas, aunque cuesten más esfuerzo, más tiempo, y más recursos. Solo quiero lo mejor para todos incluso para el/los instigador/es de estas calumnias.

Espero que con la rectificación en su periódico la concordia esté más cerca y triunfe.

Miguel Angel Gallego de Pablos