Los diferentes equipos llegaron a última hora de ayer al hotel Cándido, desde donde proseguirán hoy su recorrido hacia el Real Sitio de San Ildefonso. /KAMARERO
Conducir de forma más o menos agresiva puede llevar a ahorrar hasta un 15 por ciento de combustible. Es uno de los fundamentos de la segunda edición del ‘ALD Ecomotion Tour’ que entre ayer y hoy han recorrido la provincia de Segovia para demostrarlo.
La iniciativa ha sido puesta en marcha por ALD Automotive, compañía de renting y gestión de flotas de vehículos del Grupo Société Générale. El objetivo de esta competición es probar que el piloto y la forma de conducción tienen mucha importancia en la reducción del consumo de combustible y en el impacto medioambiental de los coches. En total son diez equipos los que compiten por reducir al máximo porcentualmente, el consumo medio de combustible que determina el fabricante para el vehículo con el que participan. Cada uno de los equipos está compuesto por un periodista especializado y un representante de la marca.
La competición se desarrolló por toda la provincia de Segovia en la que se han establecido diferentes puntos de control en las localidades de Pedraza, Segovia capital y La Granja de San Ildefonso por los que los participantes chequean sus tiempos y consumos.
Esta prueba cuenta con la colaboración del IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía) y el Ayuntamiento de Las Rozas junto con su Fundación Marazuela.
Algo tan sencillo como circular sin apurar las marchas, con la presión de los neumáticos adecuada y respetando la velocidad máxima ya influye en el ahorro de combustible. Por eso, en muchos casos más que adquirir un determinado comportamiento, sólo es preciso corregir los malos hábitos que se tienen al volante. Sólo en España, según datos del IDAE, si se pusieran en práctica las buenas maneras al volante se podría evitar gastar 2.500 millones de litros de carburante al año, lo que supone una reducción de 6,3 millones de toneladas de CO2. Ello representa un ahorro de más de 2.000 millones de euros al año, 150 euros por conductor.
Algunas de las medidas más eficaces para reducir el consumo se basan en conducir con marchas largas y a bajas revoluciones. En vehículos de gasolina, el cambio de marcha debe hacerse en torno a las 2.000 mientras que en los de gasóleo debe ser entre las 1.500 y las 2.000 revoluciones.