El mercado de los viernes en su nuevo emplazamiento de la calle Verdinal se celebrará por última vez este mismo mes. / f. d.
El Ayuntamiento se vio obligado a trasladar el mercado de los viernes con motivo de las obras de remodelación de la Plaza de España, incluidas en el Plan E y que pronto estarán acabadas.
El tradicional mercado, que desde hace décadas tiene lugar en la zona situada frente al Ayuntamiento y en las calles adyacentes, se ha celebrado estos meses en la calle Verdinal y otras del entorno.
Una vez comprobado su funcionamiento surgieron voces a favor de dejar el mercado en el nuevo emplazamiento, pero también hubo una corriente a favor de que regresara a su emplazamiento “de toda la vida”.
El pasado verano, el alcalde, José Antonio Sanz Martín (PP), aseguró que la Corporación no había tomado una determinación sobre el futuro lugar de celebración del mercado. Desde el partido de la oposición, su portavoz, Moisés Llorente (PSOE), defendió de forma fehaciente dejar el mercado en el nuevo lugar. “Hemos contrastado que la mayoría opta por la calle Verdinal", dijo.
Pero ha sido ahora cuando el equipo de gobierno ha defendido el regreso del mercado a su lugar de siempre, según han confirmado desde la Alcaldía.
El que se celebre en la Plaza Mayor lo defienden los habitantes de la zona, los comerciantes y quienes cuentan con lugar fijado para sus puestos ambulantes, ya que en la calle Verdinal hay más capacidad y son los que se instalaron. Estos nuevos vendedores prefieren la calle Verdinal, como los vecinos del entorno a los que les resulta más accesible el emplazamiento.
Por otro lado, el Ayuntamiento se encuentra a la espera de recepcionar la obra de remodelación de la Plaza de España que ha estado ejecutándose estos últimos meses. Las labores empezaron a inicios de este año y tan sólo se encuentran pendientes de algunos remates.
Los trabajos han consistido en la sustitución del pavimento, la mejora de los servicios de abastecimiento y saneamiento, además de la sustitución del alumbrado. También se ha instalado una réplica de una antigua fuente de los años 50 que estuvo en la plaza durante muchos años que permaneció junto al recinto de la iglesia de San Andrés.
También se ha mejorado la zona con la instalación de asientos y escaleras para dejar el entorno con miradores elevando la seguridad en la zona.
En total se han invertido en torno a 660.000 euros y ha sido la obra más importante del Plan E llevado a cabo en la ciudad briquera.