/A. MARUGÁN
Momentos de convivencia y tradición son los que han envuelto al pueblo de Domingo García en torno a su patrona Santa Cecilia. Han sido cuatro días de fiesta los que han reunido a los vecinos para disfrutar de los actos programados que se cerraron con la degustación de una caldereta popular. Pero antes ha sido una variedad de actos los que han llamado a la participación de todos, bien con los típicos bailes, del encierro ecológico, de e jercer de pintor intentando plasmar el mejor encuadre del pueblo o desfilar exhibiendo el disfraz deseado. Actos lúdicos al que se han sumado los tradicionales religiosos, entre ellos la procesión en honor de Santa Cecilia, patrona del pueblo. Un ritual durante el cual antes la danza en su honor corría a cargo de los hombres, pero ahora las tornas han cambiado y son las mujeres las únicas que bailan y portan las andas de la patrona durante todo el recorrido hasta volver al templo románico.
Domingo García abre puertas no sólo para disfrutar de sus fiesta, sino también para invitar a visitar el legado histórico que le otorgan sus pinturas rupestres, las sepulturas de familiares directos del comunero Juan Bravo y las casas de piedra y pizarra. Para su alcalde Eliseo Pastor, el esfuerzo económico para programar los actos merece la pena por los momentos de convivencia que ofrece a los vecinos. Aún así habla del otro esfuerzo que supone sacar hacia adelante cada ejercicio presupuestario, donde el gasto de alumbrado público se come la mayor parte del mismo. Los recursos son muy escasos y las ayudas públicas también, aunque no cesa la lucha por conseguir el derecho de una adecuada recepción de la televisión y de telefonía.