La localidad celebró el pasado fin de semana una jornada festiva en torno a las actividades organizadas por la Asociación vecinal San Isidro, que celebró el pasado domingo, el tercer Rastrillo Alternativo de San Isidro, que se desarrolla un año en Cabañas y otro en La Mata de Quintanar. Una puesta en valor de los recursos artesanales, culturales, y naturales, de la comarca del Pirón y del Polendos.
La calle que discurre entre las proximidades del Centro Artesanal Las Caravas, hasta el local de La Oveja Negra, así como la plaza anexa, congregó a los más de quince puestos y exposiciones de cerámica, con demostración en directo; vino ecológico de Cantimpalos; libros y revistas antiguos; vidrio repujado; megáfonos antiguos, diversas antigüedades, plantas y flores, cosmética natural, o venta de productos usados, asi como algún puesto infantil de libros, entre otros más. Una diversidad que hizo del pequeño mercado un círculo de convivencia e intercambio de experiencias cercanas entre los artesanos y los visitantes, en medio de un ambiente sosegado y acogedor, por el que fueron pasando decenas de personas, sobre todo con mayor afluencia al mediodía.
De esta manera se volvió a cumplir con uno de los objetivos del rastrillo, "la reutilización y la revalorización de cosas antiguas, y otras más novedosas, a la vez que favorecer su trueque y compra", en favor de un mayor sostenimiento ecológico.
Las buenas temperaturas hicieron una jornada propicia para que el municipio y toda la zona, realzarán la belleza de su entorno, en la que el sol se encargaba de destellar bonitas estampas del entorno, de la fresneda, la ribera, el encinar, las viñas, y los campos con el cereal bien crecido, asi como de algún corzo que ha descendido de la sierra que pastaba en alguna cerca próxima.
Un día antes, el sábado, fue construido un Árbol de Fuego de modo artesanal. Con una estructura metálica y la arcilla bastó para que un grupo de vecinos esculpieran de forma manual la talla y después prendieran el mismo, emulando de este modo a un fresno centenario. Un fin de semana en el que tampoco faltaron las actuaciones musicales; el lleno en las casas rurales, la asistencia del público de la comarca, y como no, la fiel asistencia del colectivo de Amigos madrileños de Las Caravas.