Las Cortes de Castilla y León se harán eco del debate abierto en la provincia de Segovia por los cambios de adscripción de alumnos a centros de Secundaria que se producen ante la apertura del CEO La Sierra, de Prádena, y la negativa de varias familias a aceptar la asignación planificada por la Dirección Provincial de Educación.
El procurador del PSOE por Segovia, Octavio Cantalejo, ha solicitado la comparecencia del consejero de Educación, Juan José Mateos, en la cámara regional para que explique la política de la Junta de Castilla y León sobre la adscripción de los alumnos de Educación primaria a los centros de Secundaria en los que deben continuar sus estudios y así afronte las críticas realizadas por los padres de alumnos de Navafría, Gallegos, Aldealengua y Pedraza que quieren mantener a sus hijos vinculados a los instituros de San Ildefonso (los tres primeros pueblos) y de Cantalejo, en lugar de llevarlos al nuevo Centro de Educación Obligatoria de Prádena.
En la misma comparecencia los parlamentarios socialistas le piden información sobre el mapa educativo para las zonas rurales de la provincia “a la vista de los desajustes que están provocando los nuevos Centros de Educación Obligatoria y los previstos para un futuro inmediato”.
Por su parte, el Partido de Castilla y León (PCAL) ha manifestado su apoyo a los padres de alumnos de la zona de Navafría, Aldealengua y Gallegos que “haciendo uso de su derecho a la libertad de elección de centro han solicitado plaza en el IES Peñalara de San Ildefonso para el próximo curso 2010-2011” y considera inadmisible que las familias “estén siendo presionadas por el director provincial de Educación y las instituciones educativas a aceptar que sus hijos vayan a un centro escolar de secundaria al que ellos no quieren llevarlos por las incógnitas que plantea su funcionamiento”.
El PCAL considera que la nueva adscripción ha sido diseñada “a espaldas de los interesados y sin contar para nada ni con los interese legítimos de los padres ni con la opinión de los ayuntamientos afectados”. Más aún, critica que la puesta en funcionamiento del futuro CEO de Prádena responde a “intereses políticos de bajo vuelo” porque, según argumenta el Partido de Castilla y León, abrir un centro de estas características con menos de 50 alumnos y con unas perspectivas de incremento demográfico poco esperanzadoras no es socialmente rentable, ni económicamente viable, ni políticamente aceptable.
La formación castellanista pide al director provincial de Educación que acepte las demandas de los padres.